miércoles, 22 julio 2026
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La hermana del presunto gatillero habría cobrado el pago del crimen contra el subjefe del OIJ, según la Fiscalía

La investigación por el asesinato de Geiner Zamora Hidalgo, subjefe del OIJ de Guápiles, continúa revelando piezas nuevas sobre cómo habría operado la estructura criminal detrás del ataque. Según el Ministerio Público, una mujer de apellidos Méndez Núñez, hermana del presunto sicario, jugó un papel determinante: habría sido la encargada de cobrar el dinero pagado por la muerte del investigador.

Su captura, junto con la de otros cinco sospechosos, se produjo en medio de un operativo que incluyó 14 allanamientos en distintos puntos del Caribe norte.

Una estructura criminal bien organizada

El supuesto gatillero, identificado como Méndez Núñez, alias Gato, es señalado como quien disparó en al menos seis ocasiones contra Zamora. Junto a él figura Castro Moya, alias Cotoño, considerado el líder operativo, también vinculado al caso.

La Fiscalía sostiene que tras el ataque, la hermana del presunto sicario fue la persona encargada de recoger el pago, lo que la convierte en una pieza clave dentro de la logística del homicidio. Otro sospechoso, de apellido Centeno Álvarez, habría colaborado entregándole un abrigo al gatillero para dificultar su identificación durante la huida.

El resto de detenidos, según la investigación, forma parte de una red dedicada al tráfico de drogas en sectores de Guápiles y Toro Amarillo.

Cómo se habría planificado el ataque

El 31 de enero, Zamora se encontraba en un bar-restaurante cuando dos sujetos ingresaron. De acuerdo con la Fiscalía, uno de ellos conversó con el funcionario mientras el otro tomó una fotografía para confirmar su presencia. Esa imagen habría sido enviada a un tercer miembro de la organización para activar el ataque.

Minutos más tarde, alias Gato habría entrado al local y disparado contra el subjefe de la Unidad de Crimen Organizado del OIJ. Zamora luchó por su vida durante varios días, pero falleció el 4 de febrero.

Una célula ligada a un viejo conocido del crimen organizado

La causa, bajo el expediente 25-000001-1981-PE, apunta a que los sospechosos operaban desde 2019 como parte de la estructura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, un líder criminal investigado por tráfico de drogas en la zona.

El propio Zamora dirigía la investigación contra ese grupo, por lo que —según las autoridades— se habría ordenado su asesinato como represalia y para frenar los avances del OIJ.

Expectativa por las medidas cautelares

Tras los allanamientos del 8 de diciembre, las personas detenidas —Centeno Álvarez, Méndez Núñez (mujer), Rojas Zamora, Moya Delgado (mujer) y Cervantes Rojas— están a la espera de que se definan sus medidas cautelares.

Por su parte, alias Cotoño y Gato, quienes ya permanecen en prisión, no comparecieron a la audiencia correspondiente.

Este caso ha generado un profundo impacto en la comunidad de Guápiles y dentro del propio OIJ, al tratarse de un ataque directo contra un investigador que lideraba esfuerzos claves contra el crimen organizado en la región.

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