Costa Rica vive uno de los hitos habitacionales más importantes del último siglo. En una alianza interinstitucional entre el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (MIVAH), y el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI), se gesta el mayor proceso de titulación y regularización patrimonial de las últimas décadas, una acción que por fin otorga seguridad jurídica a miles de familias que esperaron durante años convertirse en dueñas legales de sus hogares.

El Programa de Titulación y Regularización de Territorios, impulsado por el INVU y financiado por el BANHVI, permitió resolver un rezago histórico que afectaba, sobre todo, a familias en situación de vulnerabilidad registradas en SINIRUBE. Por primera vez, el Estado asumió de manera directa los costos de planos, honorarios profesionales y trámites legales que habían impedido la formalización del patrimonio de estas comunidades.

A escala nacional, el proceso intervino 7.714 casos, incluyendo adjudicaciones, traspasos y titulaciones por venta. De ellos, 2.683 fueron adjudicaciones regularizadas, 1.895 titulaciones se completaron por decreto y 3.136 mediante procesos de venta, cifras que reflejan la magnitud del esfuerzo estatal. La dimensión territorial también habla por sí sola: en Limón se resolvieron 2.779, San José se tituló 2.322 casos; en Puntarenas 1.778 casos; Cartago 423 casos; Guanacaste 154; Alajuela 117, y Heredia 141 casos.
“Este proceso de titulación tiene un doble impacto jurídico y humano; ya que ordena el patrimonio habitacional del INVU, pero sin duda tiene un rostro humano fuerte, ya que les da a las decenas de familias la oportunidad de ver el materializado el mayor sueño de una persona de tener la seguridad de un techo propio. Este no es un trabajo aislado, es un trabajo que lleva meses en el que nuestras personas funcionarias han demostrado su mística para saldar esta deuda histórica para las personas”, mencionópresidenta ejecutiva del INVU, Gabriela Madrigal.

Para la ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Grettel Vega este programa no solo da solución a una deuda histórica de familias que no tenían acceso a cancelar los gastos de formalización para tener su título de propiedad , ahora podrán tener esa seguridad jurídica y quienes lo necesiten también podrán tener acceso a un bono RAMT (reparación, ampliaciones, mejoras y terminación).
Con este avance, Costa Rica no solo regulariza viviendas, sino que fortalece barrios, devuelve certezas y reafirma el derecho de las familias a vivir con dignidad en un hogar que les pertenece legítimamente.
Es importante recalcar que las personas beneficiarias ya se encuentran censadas y forman parte de proyectos del INVU.


