Las estrictas políticas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, siguen generando tensión en distintos puntos del país. Esta vez, un nuevo operativo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) realizado en Massachusetts terminó con la detención de una mujer que mantiene un lazo familiar con Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca.
La detenida, identificada como Bruna Caroline Ferreira, fue localizada en la comunidad de Revere, donde agentes federales ejecutaron una redada enfocada en personas con presuntas irregularidades migratorias. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Ferreira habría permanecido en territorio estadounidense mucho más allá del tiempo autorizado: ingresó con una visa de turista B2 y debía abandonar el país en junio de 1999.
Las autoridades señalan que la mujer es considerada una inmigrante en condición irregular desde hace más de dos décadas. Además, fuentes del DHS citadas por NBC News indicaron que en su historial aparece una antigua acusación por agresión, aunque no se han revelado detalles sobre cómo se resolvió aquel expediente.
La situación ha vuelto a colocar bajo reflectores las políticas migratorias de la administración Trump, que durante 2025 han provocado un incremento visible en las deportaciones y en el temor de miles de migrantes que continúan viviendo en Estados Unidos sin un estatus regular. Las redadas se han vuelto frecuentes en distintas ciudades, y organismos comunitarios reportan un aumento en las consultas legales y solicitudes de apoyo.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni Karoline Leavitt han ofrecido declaraciones sobre la detención. Entretanto, el caso de Ferreira continúa su curso dentro del proceso migratorio habitual, donde se evaluará su permanencia en el país o su eventual deportación.


