Un caso de extrema gravedad ha sacudido a Oklahoma City luego de que una niña de dos años, Locklyn McGuire, muriera tras ser brutalmente atacada por una de las cuatro pitbull que convivían en su hogar. Sus padres, Jordan McGuire y Darcy Lambert, ahora están bajo arresto y acusados de asesinato en segundo grado, en medio de fuertes señalamientos de negligencia.
La policía respondió a una llamada de emergencia la noche del 18 de noviembre. Al llegar, los oficiales se encontraron con una escena devastadora: la menor ya había perdido la vida y aún era atacada por Ella, una pitbull de color negro. De acuerdo con el Departamento de Policía de Oklahoma City, la niña había sido dejada sola durante un periodo prolongado dentro de una habitación junto al animal.
La investigación reveló además que este no era el primer ataque. Dos semanas antes, Locklyn había sido llevada al Hospital Infantil de OU por heridas severas provocadas por la misma pitbull, incluida la mutilación parcial de su oreja izquierda. Aunque el caso fue reportado al Departamento de Servicios Humanos, la menor continuó viviendo con sus padres.
Los documentos judiciales señalan que, pese a conocer el comportamiento agresivo del animal, la pareja continuó dejando a la niña encerrada con la pitbull, supuestamente para evitar que lastimara a otras mascotas de la casa. Para la Fiscalía, este patrón de decisiones irresponsables fue determinante para argumentar la existencia de negligencia grave.
Tras la muerte de la menor, el Departamento de Bienestar Animal confiscó los cuatro perros de la familia, además de una rata y dos lagartos presentes en la vivienda.
El caso continúa generando indignación en la comunidad mientras las autoridades avanzan con el proceso penal contra los padres.


