Una joven de 23 años, identificada como María José Ardila, ha fallecido en Cali, Colombia, tras sufrir una intoxicación etílica severa mientras participaba en un peligroso reto de consumo de alcohol. Según su padre, la joven aceptó el desafío para ganar un premio en efectivo destinado a una amiga que atravesaba dificultades económicas.
Un bar en la ciudad de Cali, Colombia, se ha convertido en el escenario de una tragedia. María José Ardila, una joven de 23 años, murió el pasado fin de semana después de participar en un reto de consumo de alcohol promovido por el propio establecimiento. El incidente ha generado una profunda conmoción y ha abierto un debate sobre la responsabilidad de los comercios en este tipo de desafíos.
El Reto Mortal: «Shots» por 1.5 Millones de Pesos
Según informaron medios locales, el reto en el que participó la joven consistía en ingerir una serie de «shots» de licor en un período de tiempo determinado. El incentivo para este peligroso desafío era un premio de 1.500.000 pesos colombianos (aproximadamente 380 dólares) para quien lograra completarlo.
Ardila, en su intento por ganar, sufrió una intoxicación severa que derivó en su muerte, a pesar de los esfuerzos por socorrerla.
La Motivación Detrás de la Tragedia: Un Acto de Amistad
El padre de la víctima, en medio del dolor, reveló un detalle que agrava la tragedia. Según su testimonio, María José Ardila no aceptó el reto de consumo de alcohol por simple diversión o ambición personal. La principal motivación de la joven era ayudar a una de sus amigas, quien presuntamente necesitaba el dinero del premio para solventar un problema económico.
Este acto, que pretendía ser de solidaridad, terminó costándole la vida.
Debate sobre la Responsabilidad del Bar
Las autoridades de Cali han iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del fallecimiento y la responsabilidad legal del bar en la promoción de actividades que incitan al consumo de alcohol peligroso.
La gestión de la seguridad y las prácticas comerciales responsables en establecimientos nocturnos es un desafío constante para las administraciones locales


