El dolor aún sacude a familiares, amigos y colegas del Partido Liberal Progresista (PLP) tras la repentina muerte de Ericka Benavides Garbanzo, de 56 años, quien perdió la vida este viernes en el trágico accidente ocurrido en Buenos Aires de Palmares, donde también resultó herido el diputado y candidato presidencial Eliécer Feinzaig.
La vela de Ericka se llevará a cabo este sábado en la funeraria del Magisterio, ubicada en Paseo Colón, de 4:00 p. m. a 10:00 p. m., donde sus seres queridos tendrán la oportunidad de acompañarla por última vez y expresar su cariño y respeto hacia una mujer recordada por su entrega, empatía y calidez humana.
Un accidente que enluta a la política costarricense
El vehículo en el que viajaban Feinzaig, Benavides y su chofer, Fabián Cascante, colisionó contra un camión mientras se dirigían hacia una entrevista en la zona de Occidente. El impacto fue tan fuerte que Ericka falleció en el sitio, mientras que el diputado y los dos conductores involucrados resultaron con heridas de consideración.
Feinzaig permanece hospitalizado en el Hospital Metropolitano Lindora, donde continúa en observación médica, mientras que Cascante fue trasladado en condición grave al Hospital México. El chofer del camión, identificado como Pablo Trigueros, también fue atendido por lesiones y se encuentra fuera de peligro.
Un legado de compromiso y humanidad
Ericka Benavides era reconocida dentro del PLP como una mujer de carácter firme, comprometida con su labor y cercana a sus compañeros. Quienes trabajaron con ella destacan su profesionalismo, alegría y disposición para servir, cualidades que la convirtieron en una figura muy querida dentro y fuera del entorno político.
En redes sociales, las muestras de apoyo y condolencias no se han hecho esperar. Diversas figuras del ámbito político, periodistas y ciudadanos han expresado su solidaridad con la familia y el equipo de trabajo de Feinzaig, quien desde el hospital envió un emotivo mensaje lamentando la pérdida de su compañera y amiga.
La partida de Ericka deja un vacío profundo en el corazón de quienes la conocieron, pero también un legado de humanidad y entrega que muchos aseguran nunca se borrará.


