Un golpe directo a las estructuras del narcotráfico sacudió este sábado a la Fuerza Pública costarricense: uno de sus oficiales activos fue detenido junto a tres presuntos cómplices, tras una solicitud de extradición emitida por el Tribunal del Distrito Sur de California.
El funcionario policial fue identificado como Corella Amador, conocido bajo el alias de “Rojo”, quien es investigado por su presunta participación en una organización dedicada al tráfico internacional de drogas. Junto a él fueron arrestados Cordero Obregón (“Candado”, “Pallín” o “El Gordo”), Castro Muñoz (“Lalo” o “Precioso”) y Ramírez Arguedas (“Kimba”).
La operación, que se llevó a cabo en distintos puntos del país, fue resultado de una acción conjunta entre el Ministerio Público, la DEA, el OIJ, la PCD y la Fuerza Pública, evidenciando la estrecha colaboración entre Costa Rica y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Según el Ministerio Público, los sospechosos integraban una estructura criminal asentada en la zona sur, principalmente en Golfito y Coto Brus, desde donde coordinaban el envío de cocaína proveniente de Colombia.
“La droga era movilizada por vías marítimas, aéreas y terrestres hasta México y, posteriormente, hacia Estados Unidos”, detalló la institución.
Las autoridades estadounidenses vinculan al grupo con más de tres toneladas de cocaína decomisadas, además del uso de pistas clandestinas en el Pacífico Central y buques marítimos para el transporte del cargamento ilícito.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, explicó que la organización habría operado entre 2017 y 2020, utilizando “barcos, aviones y furgones de carga” para mover la droga desde Colombia hasta su destino final en Norteamérica.
“Se trata de una organización dedicada al tráfico de drogas con sede en Golfito, la cual fue responsable, en apariencia, del transporte de cocaína por barco, avión y furgones de carga”, puntualizó Zúñiga.
Por su parte, el fiscal general, Carlo Díaz, advirtió que los esfuerzos contra las redes criminales no se detendrán:
“Sin importar el nivel o participación de cualquier persona dentro de una organización criminal, el trabajo cercano del Ministerio Público y las autoridades costarricenses en conjunto con la DEA se mantendrá, con el objetivo de acreditar los delitos que se les imputa”, aseguró.
Las diligencias judiciales para la extradición de los cuatro detenidos continúan bajo la coordinación del Ministerio Público y las autoridades estadounidenses.
*Con información de Teletica.com.


