La familia de Nadia Jeannette Peraza Espinoza, joven herediana asesinada presuntamente por su expareja, Jeremy Mauricio Buzano Paisano, interpuso una demanda civil resarcitoria en su contra por un monto total de ₡269 millones, como compensación por el daño moral y material provocado por el crimen que estremeció al país.
Aunque son conscientes de que las probabilidades de recibir esa suma son mínimas, la madre de la víctima, Marilyn Espinoza, asegura que la acción no busca únicamente dinero, sino reconocimiento legal del daño que la familia ha sufrido desde la pérdida de Nadia.
Un reclamo con profundo trasfondo emocional
La querella civil, presentada paralelamente a la causa penal que se sigue en Heredia, pretende que el tribunal declare a Buzano responsable del femicidio y lo condene al pago de daños y perjuicios. El documento judicial argumenta que el asesinato de Nadia, a sus 21 años, truncó por completo su futuro: una joven saludable, con una hija pequeña y toda una vida por delante.
“Se le arrebató la posibilidad de estudiar, trabajar, crecer, formar una familia y desarrollarse como persona”, señala el texto presentado por su madre, quien además reclama que el hecho devastó su estabilidad emocional, causándole angustia, insomnio y una profunda tristeza.
Los montos reclamados
La acción civil detalla que se reclaman ₡125 millones por daño moral, al considerar la afectación emocional y psicológica de la madre ante la pérdida violenta de su hija.
Además, se solicitan ₡144 millones por daño material, considerando la interrupción del patrimonio presente y futuro de Nadia, junto con los intereses dejados de percibir, la indexación del dinero desde el día del crimen y el pago de todas las costas procesales.
Un crimen que conmocionó al país
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público, entre el 20 de febrero y el 6 de abril de 2024, Buzano habría asesinado y desmembrado a Nadia en Bajo Los Molinos, San Rafael de Heredia. Los restos fueron colocados en frascos, bolsas y prendas dentro de un refrigerador, en un intento por ocultar el crimen.
Las autoridades señalan que el sospechoso usó el teléfono y redes sociales de la víctima para fingir que seguía con vida, engañando a sus familiares y amigos durante semanas. Además, habría utilizado su tarjeta bancaria para realizar compras y retiros por aproximadamente ₡81 mil colones, lo que constituye un beneficio económico ilícito.
El OIJ decomisó los dispositivos y la tarjeta el 16 de mayo de 2024, confirmando la conexión directa del imputado con los hechos.
Un patrón de violencia que Nadia había denunciado
Durante los seis años de relación, de la cual nació una niña en 2021, Nadia habría sido víctima de agresiones físicas y psicológicas constantes. Pese a las denuncias y señales de alerta, el ciclo de violencia no se rompió a tiempo.
Este caso no solo destapa la brutalidad de un crimen con tintes de premeditación, sino también la urgencia de reforzar los mecanismos de protección para mujeres víctimas de violencia doméstica.
Lo que sigue en el proceso judicial
Este viernes se realizará la audiencia preliminar, donde se definirá si el caso se eleva a juicio. La familia espera que el tribunal acoja la acción civil y la querella penal, aunque reconocen que el daño económico difícilmente será reparado.
“Nada nos devolverá a Nadia, pero exigimos que la justicia costarricense reconozca el dolor y la pérdida que este crimen dejó”, expresó la madre a través de su representación legal.
El caso continúa en los tribunales de Heredia y se ha convertido en un símbolo del impacto emocional y social que dejan los femicidios en Costa Rica.


