Las autoridades judiciales investigan las circunstancias detrás del hallazgo de dos personas sin vida en una finca ubicada en Suretka de Talamanca, ocurrido el pasado martes poco antes de las 7:00 p.m.
Los cuerpos corresponden a Judith Morales Ortiz, de 23 años, y José Matarrita Obando, de 61. Ambos fueron encontrados en un corredor de la propiedad, junto a un maletín con pertenencias del hombre.
Tras el levantamiento de los cuerpos y casi tres días de investigación, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha logrado esclarecer algunos detalles clave. Según fuentes cercanas al caso, en la escena se encontraron empanadas con un fuerte olor a químicos, lo que refuerza la hipótesis de que las muertes ocurrieron por envenenamiento.
El informe forense preliminar indica que Morales Ortiz estaba embarazada y habría fallecido primero, seguida por Matarrita Obando, quien habría muerto poco después por la misma causa. En el lugar no se encontraron indicios de forcejeo, lo que sugiere que no hubo violencia física directa entre ambos.
Un detalle relevante del caso es que el teléfono celular de Matarrita fue decomisado en la escena, y en él se encontraron mensajes de despedida enviados a varios allegados. Además, el cuerpo de Morales fue hallado boca abajo y sobre una cobija, lo que hace pensar que el hombre la habría movido tras su fallecimiento.
El maletín hallado junto a los cuerpos contenía objetos personales de Matarrita, lo que ha llevado a las autoridades a presumir que este habría contemplado huir del lugar.
El caso se mantiene bajo investigación por parte del OIJ, mientras se esperan los resultados de los análisis toxicológicos y otras pruebas periciales que puedan confirmar la causa exacta de muerte y el orden de los hechos.


