Lo que comenzó como un proyecto de vida lleno de ilusión, naturaleza y planes de retiro en el trópico costarricense, terminó abruptamente en tragedia. El pasado 22 de septiembre, el alemán Rüdiger Schickhaus y la austriaca Manuela Daxer Schickhaus fueron encontrados sin vida en su vivienda en Quepos, Puntarenas, donde se habían establecido para disfrutar de su jubilación.
La pareja había documentado con detalle en un blog personal el proceso que los llevó a dejar atrás Europa en busca de un lugar cálido y tranquilo para comenzar una nueva etapa. En agosto de 2021, iniciaron una búsqueda activa de destinos ideales para retirarse, considerando tanto el clima como la calidad de vida para ellos y sus cuatro perros: Shaba, Bella, Brian y Lucky.
Una búsqueda global para encontrar el paraíso
Italia fue su primer intento. Tras semanas de investigación, se trasladaron al sur del país en diciembre de 2021, pero su experiencia no fue la esperada. El clima frío los hizo replantear sus planes y, según escribieron en su blog, descartaron rápidamente establecerse allí.
Con Europa fuera de la ecuación, la pareja puso la mira en América Latina. Evaluaron tres destinos populares entre jubilados extranjeros: México, Panamá y Costa Rica. México fue descartado inmediatamente debido a las preocupaciones por la violencia relacionada con el narcotráfico. En cambio, Panamá les pareció una opción sólida, destacando su infraestructura y los beneficios para pensionados. Sin embargo, fue Costa Rica la que finalmente conquistó sus corazones, principalmente por su exuberante entorno natural y clima tropical.
Una nueva vida en el Pacífico costarricense
La decisión fue definitiva: vendieron todas sus propiedades en Alemania y Austria. Rüdiger dejó su trabajo en Microsoft en marzo de 2022 para dedicarse por completo a esta nueva etapa. Inicialmente pensaron establecerse en el Valle Central, pero tras algunas visitas cambiaron de opinión y eligieron la zona del Pacífico, específicamente Quepos.
El 31 de mayo de 2022 celebraron la compra de su nueva casa, a la que cariñosamente llamaron la «Casa OVNI», en referencia a un detalle arquitectónico que les llamó la atención desde el primer momento.
“Desde hace dos semanas estamos en nuestro nuevo hogar. Es como todo un sueño”, compartieron con entusiasmo en un grupo de expatriados alemanes en Costa Rica.
Un desenlace inesperado
El sueño, sin embargo, se vio truncado poco más de un año después. La pareja fue asesinada en su residencia en circunstancias que aún están siendo investigadas por las autoridades costarricenses. El caso ha generado conmoción tanto en la comunidad local como entre residentes extranjeros en el país.


