domingo, 7 junio 2026
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Era un cliente común: identifican a víctima inocente del violento tiroteo en bar Howard’s de Lindora

Víctima inocente confirmada en el triple asesinato de Santa Ana.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) aclaró este sábado uno de los puntos más sensibles del triple homicidio ocurrido en Howard’s Cantina, en Lindora de Santa Ana: entre los fallecidos se encuentra un hombre ajeno al conflicto criminal.

La víctima inocente fue identificada como González Santamaría, de 44 años, quien, según la investigación, se encontraba como cliente en el bar cuando se desató la balacera. Testigos relatan que vestía una camisa roja y, al escuchar los disparos, corrió hacia el interior del local intentando ponerse a salvo. No lo logró: su cuerpo quedó tendido boca abajo cerca de la barra, en medio de un charco de sangre.

Los verdaderos objetivos del ataque

El informe preliminar del OIJ señala que el ataque iba dirigido contra dos sujetos de amplio perfil criminal:

  • Garbanzo Rodríguez (39 años), alias Mufasa
  • Sanabria Salas (36 años), alias Chula

Ambos eran presuntos integrantes de una banda delictiva, con base en Pavas, organización que estaría aliándose con otras estructuras para disputar el control delictivo a la banda de Los Lara, según fuentes judiciales.

Los sicarios llegaron en motocicleta hasta el bar. Uno se quedó afuera y el otro ingresó armado, abriendo fuego de manera indiscriminada contra sus objetivos, poniendo también en riesgo a los demás clientes y trabajadores del establecimiento.

Heridos graves y colaterales

Además de las tres muertes, dos hombres resultaron heridos y permanecen hospitalizados:

  • Pérez, de 36 años, con un disparo en el tórax, en condición crítica en el Calderón Guardia.
  • Mata, de 36 años, con una herida de bala en la pierna, internado en el Hospital México.

El OIJ aún investiga si estos dos hombres también fueron víctimas colaterales o tenían algún vínculo con los objetivos del ataque.

Escena violenta y participación de un agente judicial

En el lugar se contabilizaron 33 casquillos de bala y se decomisaron dos armas de fuego. Una pertenecía a uno de los atacados y la otra a un investigador del OIJ que se encontraba en el bar y que, al quedar en medio del fuego cruzado, intentó repeler la agresión.

De momento, no está claro si las balas disparadas por el agente alcanzaron a alguno de los gatilleros.

Una zona exclusiva bajo fuego

El hecho ha causado gran conmoción porque ocurrió en Lindora, una de las zonas más exclusivas de Santa Ana, frecuentada por familias, turistas y empresarios. El ataque pone nuevamente sobre la mesa la facilidad con que las disputas criminales se trasladan a espacios públicos, exponiendo a inocentes a la violencia del narcotráfico y sus ramificaciones.

El caso continúa bajo investigación, mientras la familia de González Santamaría enfrenta la dura realidad de haber perdido a un ser querido que simplemente buscaba pasar una noche tranquila.

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