En una intervención cargada de señalamientos y reconocimientos, la expresidenta Laura Chinchilla volvió al escenario político para hablar de uno de los temas más álgidos del país: la inseguridad.
Desde la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa, la exmandataria no dudó en atribuir la responsabilidad principal de la actual crisis al Poder Ejecutivo. “La crisis de seguridad de hoy es real y el principal responsable es la actual administración”, sentenció, alertando que Costa Rica está al borde “del abismo”.
Durante la audiencia, los diputados consultaron a Chinchilla sobre su antiguo colaborador Celso Gamboa, quien fue viceministro de Seguridad y director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) en su administración, y que hoy enfrenta una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos por presunto tráfico internacional de drogas.
La expresidenta reconoció que su nombramiento se dio por recomendación del actual ministro de Seguridad, Mario Zamora. “Era un funcionario diligente, con gran energía, parecía no dormir nunca y siempre estaba activo. Tenía una gran habilidad para relacionarse socialmente”, describió. No obstante, aseguró que cortó vínculos con él al conocer su cercanía con el empresario Juan Carlos Bolaños.
Chinchilla también aprovechó para destacar el rol del Congreso en la materia. “Solicité el número de proyectos aprobados en el área de seguridad y no recuerdo una Asamblea Legislativa tan productiva en estos temas. Hay reformas importantes que van a impactar positivamente en el escenario”, afirmó, subrayando que tanto el Ejecutivo como el Judicial y el Legislativo comparten responsabilidades, pero que “los diputados han estado a la altura”.
Sobre la DIS, propuso una disyuntiva: cerrarla o someterla a un control parlamentario como en otros países. “Un país no puede estar sin inteligencia, pero hoy Costa Rica está sin la inteligencia que se requiere”, advirtió.
En la otra acera política, la jefa de fracción oficialista, Pilar Cisneros, salió en defensa del Gobierno, asegurando que se ha duplicado el personal de la Policía de Control de Drogas (PCD) y se ha fortalecido la Fuerza Pública, mientras que —según dijo— el PAC dejó un déficit de oficiales.


