En un giro inesperado dentro del proceso judicial que ha acaparado la atención nacional, la Fiscalía solicitó la absolución de Celso Gamboa, exmagistrado de la Corte Suprema; Johnny Araya, exalcalde de San José; y Berenice Smith, exfuncionaria del Concejo Municipal josefino.
La solicitud fue presentada durante la fase final del juicio, sorprendiendo a muchos por tratarse de figuras que enfrentaban acusaciones por supuestos delitos relacionados con tráfico de influencias y corrupción, en el marco del sonado caso del polémico empresario del cemento chino.
¿De qué se les acusaba?
Los tres imputados fueron vinculados años atrás al llamado “cementazo”, un escándalo que sacudió los cimientos de la política costarricense al involucrar a altos funcionarios en supuestas gestiones irregulares para favorecer los intereses del empresario Juan Carlos Bolaños.
El Ministerio Público, que en un inicio impulsó el caso con fuerza, argumentó en esta etapa que no logró reunir prueba suficiente para demostrar los hechos con el estándar requerido por ley. Por ello, optó por solicitar al tribunal que los declare no culpables.
¿Qué significa esta solicitud?
Aunque la petición de la Fiscalía no implica una absolución automática —pues la decisión final la toma el Tribunal—, sí representa un cambio de dirección significativo en la causa, lo que podría abrir la puerta a nuevas valoraciones públicas y políticas en torno al sistema judicial.
En casos penales, que sea la propia Fiscalía la que pida absolver a los acusados no es algo común y suele reflejar la imposibilidad de sostener con firmeza los cargos planteados en el juicio.
Reacciones en el ámbito político y legal
Las reacciones no se han hecho esperar. Algunos sectores han criticado la falta de contundencia en la acusación y han señalado posibles deficiencias en la recolección de evidencia durante la investigación. Otros interpretan la solicitud como una señal de que las acusaciones se construyeron con debilidad desde el inicio.
Analistas legales consideran que esta situación expone una vez más la necesidad de reformar los procesos de investigación en casos de alto perfil, para evitar procesos que se caigan tras años de desgaste institucional y público.
Contexto y consecuencias
Este caso forma parte de una serie de investigaciones impulsadas desde 2017 que provocaron renuncias, suspensiones y un enorme cuestionamiento a las prácticas en la función pública. Para Celso Gamboa, en particular, el caso significó la salida de la Sala III del Poder Judicial, mientras que Johnny Araya enfrentó presiones políticas que impactaron su ya extensa carrera política.
De confirmarse la absolución por parte del tribunal, se abre la posibilidad de que estas figuras busquen limpiar su nombre o incluso reinsertarse políticamente.


