Las investigaciones preliminares señalan que el fuego inició en una pulpería ubicada en el primer nivel del edificio. Una falla eléctrica sería la principal sospecha.
El doloroso incendio que acabó con la vida de Marilyn Chacón Mora y sus tres hijos —Kendall (9), Keylor (6) y Kristell (3)— no habría sido provocado, según confirmaron este lunes las autoridades del Cuerpo de Bomberos.
Aunque las primeras versiones en redes sociales y entre algunos vecinos sugerían un posible acto intencional, las investigaciones preliminares descartan esa posibilidad con alta probabilidad, aclaró el cuerpo de emergencias.
“Todo apunta a que fue un incendio accidental. La versión de que fue provocado pierde fuerza conforme se recogen pruebas en el lugar”, aseguró el Cuerpo de Bomberos a Teletica.com.
¿Dónde comenzó el incendio?
La investigación liderada por el equipo de Ingeniería de Bomberos y agentes del OIJ reveló que el fuego se originó en el primer piso de la estructura, justo donde operaba una pequeña pulpería dentro de la misma cuartería en San Juan de Dios de Desamparados.
El director de Bomberos, Héctor Chaves, detalló que los indicios técnicos apuntan a un posible cortocircuito como causa inicial. Refrigeradores y otros aparatos eléctricos están bajo revisión, ya que el fuego habría comenzado de manera latente durante la noche y se intensificó al amanecer.
“El patrón que siguió el fuego nos indica que no fue provocado. Probablemente se generó en algún electrodoméstico de la pulpería y se desarrolló de forma silenciosa hasta abrirse en horas de la mañana”, explicó Chaves.
Una salida bloqueada, una familia atrapada
La cuartería donde vivía la familia estaba distribuida en varios niveles. Según los bomberos, las víctimas quedaron atrapadas entre el segundo y el tercer piso, sin otra ruta de escape que no fuera la entrada principal, la cual ya estaba completamente envuelta en llamas cuando intentaron salir.
Las unidades de emergencia de Desamparados y Metropolitana Sur llegaron rápidamente, pero la violencia del fuego en los pisos superiores hizo imposible el rescate.
“Cuando llegamos, los niveles superiores ya estaban completamente consumidos por el fuego”, detallaron los bomberos.
Impacto histórico en la niñez costarricense
Este hecho ha sido catalogado como una de las tragedias más devastadoras de los últimos años para la niñez costarricense. Desde enero de 2016, cuando tres menores y una adulta mayor murieron en un incendio en Santa Cruz, Guanacaste, no se había reportado un incidente con una pérdida infantil tan grande en un solo evento.
Más allá de los números, este caso revela la urgencia de atender la seguridad eléctrica, la planificación de rutas de evacuación y la instalación de detectores de humo, elementos que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Recomendaciones clave de los Bomberos:
- Tener al menos dos rutas de escape en cada vivienda.
- Instalar detectores de humo accesibles desde ¢10.000.
- Revisar periódicamente las instalaciones eléctricas, sobre todo si se habita en estructuras antiguas o de materiales inflamables como láminas de zinc.


