Lo que inició como una rendición de cuentas al sector pesquero de Guanacaste terminó convirtiéndose en otro episodio de confrontación política para el presidente de la República, Rodrigo Chaves. Durante su intervención, el mandatario soltó una frase que hizo saltar a la oposición: “¡Por la gran puta, déjenme trabajar!”.
Pero, lejos de ser un exabrupto personal, Chaves explicó que la expresión no era suya, sino que reproducía las palabras de un pescador llamado Eliécer, quien en su momento le hizo ese reclamo, molesto por el trato que han recibido históricamente quienes viven de la pesca.
“Los pescadores son los dueños de los recursos del mar, ellos son los que tienen el derecho. Y sí, yo me acuerdo don Eliécer, ¿se acuerda don Eliécer?, cuando usted fue lo que me dijo, y usó unas palabrotas que yo no sé si puedo repetir aquí: vea, yo no quiero que usted me regale nada, solo por la gran puta, déjeme trabajar, y yo dije, ese es uno de los míos”, relató el presidente ante un público mayoritariamente pesquero.
Chaves se mostró fiel a su estilo directo, afirmando que esas son las “verdades incómodas” que lo caracterizan: “Saben qué es lo que sí quisiera decir, pero es una verdad incómoda, como las que acostumbro yo decir todo el tiempo y por el que me dicen malcriado, son verdades incómodas”.
El presidente también recordó cómo, antes de llegar al poder, había sido duramente interpelado por representantes del sector pesquero: “Desde mi punto de vista, el trabajo que emprendimos juntos, 22 de julio del 2022, y pa’ qué hablar con la hipocresía, don Martin, antes de febrero del 2022 ya veníamos conversando, viera la regañada que me pegaron del sector pesquero”, narró.
Chaves insistió en que su gobierno ha intentado romper con el abandono que han sufrido los pescadores, recordando incidentes donde, incluso, la Unidad Especial de Intervención (UEI) respondió con fusiles cuando un grupo de ellos se manifestó frente a Casa Presidencial: “Eso no puede volver a ocurrir”, aseguró.
La actividad estuvo marcada por las muestras de apoyo al mandatario. Pescadores portaban pancartas con frases como “lo amamos” y vitoreaban a Chaves, respaldando su discurso y sus compromisos hacia el sector.
Finalmente, el presidente recalcó que el objetivo de su gestión es garantizar que los pescadores puedan trabajar, pero de forma sostenible: “Nos pusimos de acuerdo, los dejamos trabajar sin destruir el recurso del que ustedes viven y sin destruir la viabilidad económica de sus familias, y eso era lo que había que hacer”, concluyó.


