Un supuesto plan criminal, ejecutado a lo largo de casi tres años desde el corazón del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), podría llevar a juicio a un exfuncionario que manejaba directamente el efectivo de clientes externos.
La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) presentó una acusación formal contra un excolaborador bancario apellidado Olivas Valle, por un total de 33 delitos de peculado, debido a la sustracción sistemática de más de ₡3.200 millones del Centro Interno de Procesamiento de Efectivo (CIPE), una de las áreas más delicadas del banco estatal.
Según la Fiscalía, entre enero de 2021 y octubre de 2023, el imputado se desempeñó como tesorero del área encargada de procesar y custodiar el efectivo proveniente de convenios con empresas que depositan grandes sumas de dinero. Desde esa posición, Olivas habría ideado y ejecutado una estrategia para extraer fajos de billetes, escondiéndolos en sobres de manila que posteriormente sacaba del edificio a pie, evadiendo los controles de seguridad.
El Ministerio Público sostiene que hay suficientes pruebas que demuestran cómo el acusado manipulaba directamente los depósitos antes de que fueran registrados en el sistema y luego retiraba físicamente el dinero. Para legitimar el proceso judicial, la Fiscalía ya solicitó un auto de apertura a juicio ante el Juzgado Penal de Hacienda y la Función Pública, bajo el expediente 23-000369-1218-PE. La próxima audiencia preliminar será clave para definir si el caso avanza a juicio.
Además de Olivas, siete personas más están bajo investigación. La FAPTA abrió un expediente paralelo, conocido como “testimonio de piezas”, para los otros sospechosos, cuyas participaciones aún están bajo análisis. Los apellidos de estas personas son Ugalde Morales, Blanco Oviedo, Cerdas Méndez, Hernández Saborío, Madrigal Faerrón, Ramírez Sandí y Bolaños Zúñiga.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la urgente necesidad de reforzar los controles internos en instituciones públicas que manejan fondos millonarios y resalta cómo, incluso en áreas altamente sensibles, pueden surgir vacíos que permiten acciones ilícitas de gran escala.


