Lo que parecía una noche cualquiera para los seguidores del joven tiktoker Baba Skeng terminó convirtiéndose en una escena de horror que sacudió las redes sociales. Jabari Johnson, de 25 años y conocido por sus transmisiones llenas de humor y energía, fue asesinado a tiros mientras realizaba un live en TikTok junto a otro creador.

Los hechos ocurrieron el pasado 28 de abril en Red Hills Road, un sector de Kingston, Jamaica. En las imágenes que circularon por internet se puede observar al joven riendo con su amigo, segundos antes de que un hombre con capucha negra se le acercara por la espalda y le disparara a quemarropa, en vivo y frente a cientos de espectadores conectados.
El crimen fue confirmado por The Jamaica Observer, medio que también informó que Johnson era hijo del reconocido artista de reggae Jah Mason. El padre del joven declaró brevemente al medio local, visiblemente afectado por la pérdida de su hijo, y pidió respeto para el duelo de su familia.
El asesinato de Baba Skeng no es un hecho aislado en Jamaica. Según reportes del Daily Mail, en los últimos meses otros tres creadores de contenido de esa isla caribeña también fueron asesinados bajo circunstancias similares: Marlon Samuels, Xavier “Niah Gang” Fogah y Keauno “Popsy” Watson. Una escalada de violencia que pone en evidencia el riesgo que muchos influencers enfrentan, incluso cuando están simplemente transmitiendo su día a día.
Pero esta realidad no se limita a Jamaica. En Costa Rica también se vivió una tragedia similar a inicios de este 2025, cuando dos menores de edad fueron asesinados en Barrio Cuba mientras realizaban una transmisión en vivo por TikTok junto a otros jóvenes. El suceso causó conmoción nacional y volvió a encender las alarmas sobre la exposición que viven muchos jóvenes creadores de contenido en contextos de inseguridad.
Las autoridades jamaiquinas siguen investigando el asesinato de Johnson, aunque hasta ahora no se han reportado arrestos. Su caso, sin duda, se suma a la creciente lista de crímenes violentos que no solo cobran vidas, sino que además quedan grabados y difundidos por internet, generando una mezcla de indignación, morbo y preocupación global.
Mientras tanto, miles de usuarios en TikTok y otras plataformas han compartido mensajes de despedida para Baba Skeng, lamentando que una vida tan joven y llena de energía haya terminado de forma tan violenta, y cuestionando hasta qué punto las redes sociales pueden proteger a quienes las usan como escenario principal de su vida.


