En un discurso cargado de críticas y sin filtro, el presidente Rodrigo Chaves volvió a dejar claro que no piensa suavizar su estilo de gobernar, aún si eso incomoda a ciertos sectores del país. Durante su intervención, el mandatario lanzó un mensaje directo: “Hoy Costa Rica tiene un Gobierno que cumple, que construye, que no calla y que no rinde pleitesía a las élites de siempre”.
El presidente, conocido por su tono frontal y por evadir las fórmulas tradicionales del poder, aseguró que su administración ha roto con los patrones complacientes del pasado. Según dijo, ese cambio incomoda a quienes históricamente han controlado las decisiones desde “las alturas”. “Sé que las palabras fuertes y sinceras incomodan a muchos”, manifestó.
Chaves no titubeó en señalar que existen obstáculos internos que provienen —a su juicio— de grupos tradicionales que buscan mantener sus privilegios. “No estamos aquí para seguir complaciendo a los mismos de siempre, sino para trabajar por el bienestar del pueblo”, enfatizó, en un claro mensaje dirigido a sectores políticos, empresariales y medios críticos de su gestión.
Este discurso se enmarca dentro de una serie de pronunciamientos similares que Chaves ha venido haciendo desde el inicio de su gobierno. Su narrativa se ha construido sobre una dicotomía: por un lado, un pueblo cansado de la corrupción y la burocracia; por el otro, una élite tradicional que no estaría dispuesta a ceder espacio ni poder.


