Un intento de secuestro fue registrado por cámaras de seguridad de una estación de gasolina en Brasil, cuando la víctima decidió chocar con el vehículo de la Policía Militar que encontró en su camino, un plan que le permitió salir sano y salvo.
El conductor del taxi se dedicaba a prestar servicios a través de aplicación móvil y fue requerido para una carrera por dos hombres de 32 y 39 años. Cuando se subieron al vehículo desenfundaron un arma y lo intimidaron.
Lo tomaron como rehén, pero no le permitieron detenerse. Avanzaban los tres hombres por las calles de San Bernardo del Campo cuando el taxista raptado vio la oportunidad de llamar la atención de las autoridades.
Una patrulla de la Policía Militar se encontraba en la estación de gasolina, abasteciéndola de combustible. En ese momento el conductor víctima de intento de secuestro no lo pensó dos veces y embistió a la unidad de los uniformados.
La reacción no podía ser otra que desenfundar sus armas reglamentarias ante lo que parecía un atentado. No obstante, escucharon al taxista que venía siendo intimidado, quien les gritó lo que estaba sucediendo.
Sumado a esto, los delincuentes salieron corriendo y dejaron en evidencia que estaban cometiendo sus fechorías. Sin embargo, los agentes de la Policía Militar lograron capturarlos por el intento de secuestro.
Al requisar a los sujetos, les encontraron las pertenencias del conductor y descubrieron que el arma que usaron para intimidarlo era falsa.


