Trump defiende su muro en California

El presidente estadounidense realizó su primera visita en el Estado con el objetivo de formalizar su proyecto de construcción de un muro de separación con México. Su presencia ocasionó protestas en ambos lados de la frontera.

Revisión oficial de una oferta de muros en una zona fronteriza con México: es la escena inusual que Donald Trump proporcionó a la prensa este martes 13 de marzo en las cercanías de San Diego, California. Se presentaron ocho prototipos al mandatario, quien se mostró muy interesado en conocer detalles de parte de los expertos presentes y de la Policía de Fronteras.

Esta visita se inscribe en un contexto de creciente tensión entre Washington y México. Trump presiona al vecino país para que participe en la inversión que necesita este proyecto. El mandatario también solicitó al Congreso 18 mil millones de dólares a cambio de un giro en su política acerca de los dreamers, los jóvenes indocumentados que se benefician de un estatus especial que Trump quiere cancelar.

La presencia del presidente en la costa del oeste está de hecho marcada por el agudizamiento del enfrentamiento político con sus rivales demócratas. Varios alcaldes se oponen frontalmente a la política del gobierno al proponer sus ciudades como recintos frente al endurecimiento de la persecución federal en contra de los inmigrantes.

Donald Trump, el show de los muros y el “caos”

La teatralidad nunca le hace falta. Trump llegó a California con una escena muy bien preparada en donde se presentan los ocho tipos de muros susceptibles de ser levantados en la frontera con México. Buena parte de su campaña se dedicó a este tema y, a pesar de las dificultades para llevar a cabo el proyecto, el businessman quiere demostrar que se va a cumplir la promesa.

Acompañado por las patrullas fronterizas y expertos, el presidente insiste en la necesidad de construir un muro, denunciando a California como un Estado “completamente fuera de control”. El mandatario precisó la concretización del proyecto al decir que “si no hay un sistema de muros, no tendremos país”, y refiriéndose a la situación en México, “tienen muchos problemas allá y tienen a los carteles”.

El levantamiento impediría entonces “el caos”, según el mandatario. Al parecer satisfecho de su revisión oficial, el presidente comentó durante su tour que “algunos funcionan, otros no tanto… cuando construimos algo, queremos construir lo correcto”. Preocupado por los costos el mandatario siguió presentando sus impresiones, “los que funcionan mejor no son necesariamente los más caros, eso sí me gusta”.

Protestas en contra de “las políticas migratorias inhumanas”

A pocos pasos del lugar en donde se desarrolló esta presentación de muros es Tijuana, México. Ahí un grupo de personas presenciaron una protesta para denunciar la política del gobierno Trump. Mensajes como “alto a las deportaciones masivas” o “no pagaremos tu muro” se podían ver en las pancartas de los manifestantes que querían hacerse notar del otro lado del muro.

Hugo Castro, que llevaba consigo varias cruces blancas como símbolos de los migrantes que fallecen en la frontera, era uno de los protagonistas de este evento. “Es una continuación de las políticas migratorias inhumanas y racistas que Donald Trump está encabezando y nosotros no podemos permitir eso, es una burla”, arremetió el activista del colectivo ‘Ángeles de la frontera’.

En el lado estadounidense también se armaron marchas tras la venida del presidente. En San Ysidro, ciudad limítrofe de México, decenas de personas manifestaron en contra de la persecución de los migrantes y de la administración Trump. “Mi padre es un inmigrante, este país fue construido por inmigrantes, no creo que este país vaya en la dirección correcta al retornar las personas que lo hicieron grande”, afirmó uno de ellos.

Ciudades santuario y pugna política entre el presidente y los demócratas

Las primeras palabras del huésped de la Casa Blanca en California fueron dirigidas contra el actual gobernador del Estado, Jerry Brown, quien hace “un trabajo terrible” según el presidente. California es un Estado donde los “criminales viven en las ciudades santuario”.

En su discurso en una base militar, el mismo día, Trump acusó a estas localidades de “proteger a criminales”, de “amenazar a la seguridad de nuestra nación” y “violar nuestra constitución”. Las ciudades santuario se nombran así por oponerse a la política migratoria del presidente Trump y proteger a los indocumentados de las deportaciones masivas.

La valla fronteriza entre Estados Unidos y México existente se extiende ya sobre más de 1.000 kilómetros. El presidente quisiera agregarle otros 600 kilómetros.

“El muro es solo una pérdida de dinero. La gente seguirá cruzando, aquí, allá y en todas partes “, dijo Salome Pacheco desde Tijuana, México.