La tranquilidad de una tarde de domingo en Curridabat se vio interrumpida por una emergencia que conmocionó a vecinos y transeúntes. Una bebé de aproximadamente dos años cayó a una fosa de entre cuatro y cinco metros de profundidad, ubicada en un parque frente a las embajadas, lo que provocó un intenso operativo de rescate.
La alerta ingresó al sistema 9-1-1 minutos antes de las 3:00 p.m., movilizando de inmediato a varias unidades de la Cruz Roja Costarricense. Al llegar al sitio, los socorristas confirmaron que la menor se encontraba atrapada dentro del hueco y procedieron con maniobras de rescate especializadas.
Tras sacarla con vida, la niña fue trasladada de urgencia al Hospital Nacional de Niños (HNN). Según la Benemérita, la pequeña presentaba tierra en la boca, razón por la cual fue ingresada de inmediato para valoración médica.
Un video difundido en redes sociales, compartido por la Revista Granadilla, muestra el tamaño del orificio por donde la menor cayó. A simple vista, el hueco representaba un riesgo evidente para cualquier infante que transitara por el área. Luego del incidente, se observa en la grabación que fue cubierto con tierra de manera improvisada.
El caso deja en evidencia la falta de mantenimiento en espacios públicos y la vulnerabilidad a la que se exponen los niños cuando no existen medidas preventivas adecuadas. El suceso también abre la discusión sobre la necesidad de reforzar la seguridad en parques y zonas recreativas, para evitar que un descuido termine en tragedia.


