Lo que comenzó como una moda deportiva saludable en el Gran Área Metropolitana, ahora se enfrenta a su primer gran escándalo. Un video difundido ampliamente en redes sociales muestra a dos hombres adultos protagonizando una pelea dentro de una cancha de pádel en el exclusivo club Volea, en Escazú. La situación ha desatado una oleada de críticas por parte de la comunidad deportiva y vecinos de la zona.
En las imágenes, que no tardaron en volverse virales, se observa cómo una discusión entre jugadores escala rápidamente hasta llegar a la violencia física. Uno de los involucrados utiliza su pala —la herramienta principal en este deporte— para golpear brutalmente a su oponente en la cabeza, desatando un altercado mayor que obligó la intervención de otros presentes.
¿Qué está pasando con el pádel?
El pádel ha ganado terreno aceleradamente en Costa Rica, especialmente durante el último año. Su formato accesible, reglas simples y aprendizaje rápido han convertido a este deporte en la nueva fiebre del GAM. Incluso personas sin experiencia previa en deportes de raqueta pueden estar jugando partidos en apenas unas semanas.
Este boom ha traído consigo una expansión agresiva del negocio. En distritos como Escazú, Santa Ana y Curridabat, las canchas florecen como panaderías. El modelo económico también es atractivo: cada hora de juego se cobra en dólares, con tarifas que rondan los $40, lo cual ha generado un retorno de inversión sumamente rentable para empresarios y administradores.
¿Canchas sí, pero sin control?
A pesar del crecimiento, el desarrollo acelerado también ha dejado vacíos importantes. Según jugadores consultados, muchos clubes carecen de personal capacitado para mediar conflictos o intervenir ante situaciones peligrosas. En el caso de Volea, aún no se han pronunciado oficialmente sobre el incidente, aunque se espera que lo hagan ante la presión pública.


