Una escena de profunda tragedia sacudió la madrugada de este domingo a los vecinos de San Juan de Dios de Desamparados, en San José, luego de que un voraz incendio arrasara con una cuartería y dejara como saldo la muerte de dos menores de edad y una persona adulta.
Según el Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, la alerta fue recibida a las 5:47 a.m. del 27 de julio. De inmediato, unidades de las estaciones de Desamparados y Metropolitana Sur se movilizaron hasta el sitio, ubicado 100 metros al norte y 100 metros al este de la plaza de deportes del barrio, específicamente en una vivienda a mano izquierda. La emergencia fue registrada bajo el código EE-31931-25.
Al llegar, los bomberos encontraron una escena crítica: el fuego consumía rápidamente la estructura de la cuartería, y varias personas estaban en riesgo. En total, se desplazaron seis unidades de emergencia: cuatro máquinas extintoras (M-26, M-133, M-08 y M-05), una unidad de rescate (R-09) y un tanquero (T-02), lo que refleja la magnitud del siniestro.
A pesar del esfuerzo coordinado y la rápida respuesta, se confirmó el fallecimiento de tres personas. Las víctimas son dos menores y un adulto, lo que convierte este hecho en el incendio con más víctimas mortales en lo que va del año 2025.
Una realidad que se repite en silencio
Este no es un caso aislado. El Cuerpo de Bomberos reporta que este incendio es el número 553 del año en estructuras habitacionales, lo que subraya una preocupante frecuencia de emergencias similares en el país. Muchos de estos incendios ocurren en condiciones precarias, donde las instalaciones eléctricas improvisadas, el hacinamiento y la falta de protocolos de seguridad agravan los riesgos.
Las autoridades investigan las causas del fuego, mientras que los cuerpos de las víctimas fueron trasladados al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para su respectivo análisis forense.
Dolor en la comunidad y llamado urgente
La comunidad de San Juan de Dios amaneció de luto. Vecinos manifestaron su consternación y tristeza ante la pérdida, recordando a los niños como parte activa del vecindario. Algunos testigos señalaron que el fuego se propagó con rapidez, dejando poco margen para actuar.


