Una noche de violencia estremeció a la comunidad de Lomas del Río, en Pavas, luego de que una mujer de apenas 25 años, identificada preliminarmente con el apellido Meollo, fuera asesinada dentro del establecimiento comercial que administraba.
Según confirmó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el ataque ocurrió la noche del sábado, cuando al menos dos sujetos a bordo de una motocicleta se aproximaron a la soda donde laboraba la joven. Uno de ellos descendió del vehículo y, sin mediar palabra, abrió fuego directamente contra el local.
Uno de los disparos impactó en la cabeza de Meollo, provocándole la muerte en el sitio. Tras cometer el hecho, los agresores huyeron rápidamente del lugar en la misma motocicleta con rumbo desconocido.
Las autoridades judiciales llegaron minutos después a la escena para iniciar el proceso de recolección de evidencias. Durante la inspección, se encontraron tres indicios balísticos que ahora forman parte de la investigación en curso. El cuerpo fue trasladado a la Medicatura Forense para realizar la autopsia correspondiente.
¿Por qué atacaron la soda?
Hasta el momento, las autoridades no han podido establecer con claridad el motivo del atentado. La hipótesis principal gira en torno a una posible represalia, ajuste de cuentas o extorsión, aunque no se descarta ninguna línea de investigación.
Este crimen ocurre en medio de una ola creciente de violencia que afecta varios sectores del país, donde los asesinatos vinculados a estructuras criminales o disputas territoriales se han vuelto cada vez más frecuentes. El uso de motocicletas por parte de sicarios es una modalidad que se repite constantemente, pues permite una huida rápida y discreta.
Dolor en la comunidad
Vecinos del sector lamentaron profundamente lo ocurrido, asegurando que la joven era una trabajadora ejemplar, dedicada a su negocio y apreciada por los clientes. “Esto nos tiene muy dolidos, era una muchacha muy buena. No merecía morir así”, expresó una vecina, quien prefirió mantener el anonimato.
Este hecho se suma a los múltiples homicidios que ha registrado Costa Rica en lo que va del año, reflejo de una violencia que ya no distingue hora, lugar ni víctimas.
El llamado urgente a la seguridad
Este asesinato plantea de nuevo la urgente necesidad de reforzar la seguridad en zonas altamente pobladas como Pavas, donde la presencia policial resulta insuficiente para contener el accionar de grupos armados que operan con total impunidad.
Mientras tanto, la familia de la joven Meollo enfrenta un dolor indescriptible y la comunidad entera exige justicia.


