La madrugada de este lunes comenzó con una escena de horror en la comunidad del Cocal de Quepos, Puntarenas, donde la violencia volvió a tomar protagonismo con un tiroteo que cobró la vida de un joven de apenas 20 años y dejó a otro hombre gravemente herido.
Según la Cruz Roja Costarricense, la emergencia fue reportada a eso de las 12:50 a.m., lo que motivó el desplazamiento inmediato de una unidad de socorro al sitio. Al llegar, los paramédicos se encontraron con una imagen desgarradora: un muchacho yacía sin signos vitales, con múltiples impactos de bala que no le dieron oportunidad de sobrevivir.
Junto a él, otro hombre de entre 30 y 40 años luchaba por mantenerse con vida, también con varias heridas de bala en su cuerpo. Este segundo individuo fue estabilizado en el lugar y trasladado de urgencia al hospital de Quepos, donde su estado continúa siendo reservado.
Hasta el momento, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no ha brindado detalles sobre la dinámica de los hechos ni las posibles causas detrás de este ataque armado. Tampoco se ha revelado la identidad del fallecido, cuyo cuerpo fue levantado por las autoridades para ser trasladado a la morgue judicial.
Este nuevo hecho violento reaviva la preocupación entre los vecinos de Puntarenas, una provincia que en los últimos meses ha sido golpeada por una ola de criminalidad que parece no dar tregua. Los vecinos de Cocal reportaron haber escuchado múltiples detonaciones que los despertaron en pánico, sin imaginar la escena que encontrarían poco después.
La situación refleja una creciente inseguridad que continúa cobrando vidas, especialmente de jóvenes, en distintos puntos del Pacífico costarricense. Las autoridades mantienen abierta la investigación para esclarecer los motivos detrás del ataque y dar con los responsables.
Mientras tanto, la comunidad queda marcada por una nueva tragedia que suma dolor a una lista de crímenes cada vez más frecuentes en la zona.


