La tranquilidad de El Cocal, en Quepos de Puntarenas, se rompió en mil pedazos la noche de este lunes cuando, en cuestión de minutos, emergencias distintas pero conectadas por el desconcierto golpearon a la comunidad.
Por un lado, las llamas consumieron una vivienda y, al sofocar el incendio, los cuerpos de socorro encontraron el espeluznante hallazgo: dos personas totalmente carbonizadas, aparentemente un hombre y una mujer adultos. Apenas a unos metros de distancia, otro hecho alimentaba la confusión: un hombre presentaba heridas de bala en la espalda, por lo que fue trasladado de emergencia al Hospital Max Terán de Quepos.
El primer reporte ingresó a las 10:18 p. m., según informó la Cruz Roja, cuando se alertó sobre una casa en llamas y, casi de forma simultánea, sobre personas heridas por disparos en el mismo sector. Bomberos y paramédicos atendieron los dos casos bajo un ambiente de tensión e incertidumbre.
Por ahora, las víctimas encontradas dentro de la casa no han sido identificadas y tampoco se ha podido determinar con claridad si murieron a consecuencia del fuego o si fueron atacadas previamente. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se encargará de realizar los análisis forenses para definir las causas exactas de las muertes.
Lo que sí está confirmado es que el hombre herido de bala sobrevivió al ataque inicial, aunque su estado de salud aún no ha sido divulgado con detalle.
Comunidad en vilo
Los vecinos de El Cocal aseguran que nunca habían presenciado un escenario tan perturbador, lo que mantiene a la localidad bajo un clima de temor y especulaciones. La duda principal es si los tres hechos corresponden a un mismo episodio violento o si se trata de situaciones independientes que coincidieron en tiempo y lugar.
El caso se suma a una serie de episodios violentos que han golpeado a Puntarenas en los últimos meses, un fenómeno que preocupa tanto a las autoridades locales como a la población que ve su seguridad cada vez más amenazada.
Por ahora, la investigación apenas comienza, pero lo que quedó claro desde la noche del lunes es que El Cocal vive con el miedo a flor de piel tras este aterrador hallazgo.


