A solo dos años de haberse implementado, las Pruebas Nacionales Estandarizadas estarían viviendo sus últimos días. El Ministerio de Educación Pública (MEP) ya trabaja en una nueva propuesta que entraría en vigencia en el 2026, según anunció su jerarca, Leonardo Sánchez Hernández. Esta decisión implicaría un giro total en la forma de evaluar el desempeño de los estudiantes de primaria y secundaria en Costa Rica.
Un cambio que revoca la ruta anterior
Las pruebas que se aplican actualmente fueron instauradas en 2023 bajo la administración de Anna Katharina Müller, quien generó fuerte polémica por negarse a presentar públicamente la estrategia educativa que respaldaba sus decisiones. El actual ministro Sánchez, en contraste, asegura que sí presentará una hoja de ruta estructurada y con datos claros para fundamentar cada paso que tome el MEP.
La eliminación de las actuales pruebas no solo responde a un cambio de visión técnica, sino también a una profunda crítica de fondo: académicos y docentes consideran que las evaluaciones actuales no permiten identificar con precisión las debilidades reales del estudiantado. La metodología del “semáforo” (verde, amarillo y rojo) ha sido especialmente señalada como insuficiente para ofrecer un análisis serio y útil.
Tres transformaciones clave
Los pilares del nuevo modelo que se pretende aplicar en 2026 son:
- Evaluaciones por asignatura: cada materia sería evaluada por separado, y no como parte de un promedio global que compensa bajos resultados, como ocurre hoy. La intención es tener una visión más nítida de lo que cada estudiante domina o necesita reforzar.
- Resultados detallados: se eliminará el sistema de semáforo y se optará por un enfoque más específico. En palabras del ministro, se trata de decirle al estudiante y al docente exactamente en qué temas va bien y en cuáles necesita ayuda. Esto facilitará planes de nivelación más efectivos desde la Dirección Curricular.
- Vuelve la prueba de redacción: se proyecta reintroducir un examen escrito para medir habilidades de escritura, algo que se comenzará a probar desde este mismo 2025 a través de un plan piloto. Aún no se define si este componente formará parte del examen general o si será aplicado como una prueba independiente.
¿Qué pasará mientras tanto?
Los estudiantes que actualmente están en sexto grado de escuela y en los niveles de undécimo y duodécimo de colegio sí tendrán que presentar la Prueba Nacional Estandarizada vigente, que representa el 50% de la nota final y mantiene el efecto compensatorio.
El nuevo esquema aún debe ser aprobado por el Consejo Superior de Educación (CSE), donde también se definirá si las nuevas pruebas tendrán carácter únicamente sumativo, diagnóstico o ambos. Además, se deberá establecer el peso que estas evaluaciones tendrán en la nota final.
¿Suficiente tiempo para un cambio tan grande?
Expertos en educación han expresado su preocupación por el poco margen de tiempo que queda para implementar un cambio de esta magnitud. Con apenas año y medio para el lanzamiento del nuevo modelo, hay dudas sobre si el sistema educativo tendrá la capacidad de preparar a estudiantes, docentes y centros educativos para adaptarse.
Sin embargo, el ministro Sánchez es claro en su visión: para mejorar la calidad educativa, hay que empezar por tener una lectura más precisa del panorama. Por eso, asegura que su primer eje de acción será fortalecer la enseñanza de matemáticas y lectoescritura, con base en diagnósticos confiables y un rediseño curricular riguroso.
Una apuesta política y técnica
Más allá de lo académico, el anuncio también tiene un claro trasfondo político. El ministro asume el cargo en la última etapa del gobierno actual, lo cual implica una carrera contra el tiempo para dejar una huella. Por otro lado, se desmarca de su antecesora, cuyas decisiones fueron criticadas por falta de transparencia.
El país se encamina, nuevamente, hacia otro replanteamiento del sistema de evaluación nacional. Un cambio que podría ser positivo, siempre y cuando no se convierta en un simple maquillaje más sin continuidad ni seguimiento.


