Una llamada a la Fuerza Pública sobre un aparente robo de un vehículo, dejó al descubierto una organización criminal que tenía enterrados 453 kilos de cocaína.
Los hechos ocurrieron en San Joaquín de Flores, Heredia, dentro de las instalaciones de un lavacar.
Cuando los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) llegaron al sitio, se percataron que en el lugar habían enterradas varias tanquetas, lo que de inmediato encendió todas las alertas de las autoridades policiales.

“El lunes se reportó un aparente asalto en este lugar, donde varios sujetos, a bordo de dos carros y vestidos como el OIJ, sustrajeron un vehículo moderno y se dieron a la fuga. Los agentes judiciales, al recibir el reporte por parte de Fuerza Pública, llegan a la zona, observan unas aparentes fosas, donde habría paquetes de droga, por lo que custodian el lugar y coordinan con el Ministerio Público la solicitud de allanamiento”, dijo la Policía Judicial.
Para poder llegar hasta donde tenían la droga enterrada, la Municipalidad de Flores prestó una máquina retroexcavadora, para así lograr desenterrar los paquetes.

En el sitio se detuvieron a tres personas: un costarricense que alquila la propiedad, un colombiano y una panameña, quienes en apariencia cuidaban el aparente negocio.
Detenidos:
1. Cubillo Bonilla, 43 años. Este masculino es quien al parecer alquilaba la propiedad.
2. Chica Uribe, 44 años. Colombiano
3. Pinzón Montezuma, 42 años. Panameña.
Estos dos últimos son quienes al parecer cuidaban la propiedad.


