Un hecho que estremeció este domingo a la comunidad de Pocosol de San Carlos dejó en luto a una familia y conmovió profundamente al Benemérito Cuerpo de Bomberos, luego de que un niño de apenas 3 años falleciera tras caer a un pozo de unos 20 metros de profundidad.
El operativo de rescate, que se extendió por más de cinco horas y en el que participaron decenas de socorristas de Bomberos y Cruz Roja, terminó con la peor de las noticias.
A través de un emotivo comunicado, la institución no ocultó su pesar: “No tenemos un corazón de piedra y por eso, nos duele y nos duele muchísimo”.
Los bomberos narraron cómo movilizaron personal especializado desde la Zona Norte, Puntarenas y San José, además de unidades de búsqueda y rescate urbano, paramédicos y rescatistas avanzados. Sin embargo, todo el esfuerzo chocó contra una realidad devastadora.
“Llega un momento en medio de la adrenalina donde una voz por radio interrumpe la esperanza cuando anuncia que el niño fue localizado sin vida. Y es ahí cuando nos quitamos la capa y el casco de bombero y nos ponemos los zapatos de la familia y comenzamos a sentir un dolor inimaginable”, expresaron.
La institución también recordó al pequeño con ternura: “Pensamos en ese niño juntando, riendo, sacando sonrisas y carcajadas y luego todo se transforma en desgracia. Este tipo de emergencias nos duele y nos duele muchísimo”.
Finalmente, la institución benemérita envió un mensaje de solidaridad a la familia del menor y agradeció el trabajo conjunto con Cruz Roja: “Gracias hermanos de la Cruz Roja Costarricense por el trabajo en equipo, por haberlo intentado todo”.


