Lo que inició como una visita entre niñas durante las vacaciones de fin y principio de año terminó convirtiéndose en una de las tragedias más dolorosas registradas recientemente en Zapote. Dos de las menores que fallecieron en el incendio ocurrido en barrio Quesada Durán no vivían en esa casa: estaban de visita donde una amiguita, según confirmó un familiar cercano de las víctimas.
Luis Pallarga, tío de dos de las cuatro personas que murieron en el siniestro, relató con profundo dolor que sus sobrinas, de entre 6 y 7 años, habían llegado a la vivienda aprovechando el receso escolar. La invitación surgió porque las niñas se conocían y compartían amistad con otra menor que también perdió la vida en el incendio.
“Ellas estaban de vacaciones y vinieron a visitar a una de las chiquitas que falleció ahí. Estaban adentro, durmiendo”, relató Pallarga, aún visiblemente afectado por lo ocurrido.
El hombre trabajaba desde hacía cerca de dos meses en una tapicería ubicada diagonal al condominio María Teresa, una de las estructuras que también fue alcanzada por las llamas. Desde ese punto presenció cómo el fuego se propagó rápidamente, sin dar oportunidad de reacción.
Según su testimonio, varias personas intentaron ingresar para rescatar a las menores, incluso subiéndose por el techo, pero el fuego y el humo hicieron imposible cualquier intento. “Yo quise volver a meterme, dejé hasta un zapato botado adentro, pero no se pudo. Era imposible”, narró.
Pallarga explicó que el incendio se originó en la vivienda y luego se extendió al negocio, y que cuando notaron la magnitud de las llamas ya era demasiado tarde.
En medio del caos, fue él quien tuvo que dar la noticia a los padres de las niñas. El impacto fue devastador. La madre de las menores sufrió un desmayo y tuvo que ser atendida por la Cruz Roja, mientras que el padre quedó en estado de shock. “Imagínese que le digan a uno que sus dos hijas murieron. Eso no se supera”, expresó.
Inicialmente trascendió la versión de que todas las víctimas pertenecían a una misma familia, pero Pallarga aclaró que las dos niñas eran hermanitas que estaban de visita, mientras que la tercera menor —que no superaría los 10 años— vivía en la casa. La mujer adulta fallecida era quien cuidaba a una de las menores.
La emergencia fue reportada alrededor de las 10:40 de la mañana. El Cuerpo de Bomberos despachó siete unidades de las estaciones de Desamparados, Metropolitana Sur y Santo Domingo, mientras que la Cruz Roja Costarricense brindó apoyo con varias ambulancias.
La escena quedó bajo custodia de la Fuerza Pública para que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizara el levantamiento de los cuerpos. Paralelamente, Bomberos colabora en la recolección de evidencia para determinar las causas del incendio, las cuales aún no han sido establecidas.
Este caso se suma a una creciente preocupación nacional por los incendios estructurales, especialmente aquellos que cobran la vida de personas menores de edad, y vuelve a encender la alerta sobre la prevención y la seguridad en los hogares costarricenses.


