Una noticia que ha llenado de tristeza a la comunidad médica costarricense y a decenas de pacientes es la partida del Dr. Carlos Hernández Gamboa, un joven médico de tan solo 31 años, quien falleció tras complicaciones derivadas de un aneurisma cerebral.
El doctor Hernández laboraba en el Área de Salud Tibás-Uruca-Merced, específicamente en la Clínica Dr. Clorito Picado, donde se ganó el cariño y respeto de sus compañeros y de quienes atendía con dedicación.
¿Qué le pasó?
Según trascendió, Carlos presentó un aneurisma cerebral, una condición en la que se forma una especie de “bomba de tiempo” en una arteria del cerebro debido a una debilitación en sus paredes. Esta inflamación puede romperse y causar una hemorragia interna grave, como fue su caso.

Tras la emergencia, fue internado y permaneció en estado delicado durante 15 días, en los que médicos y familiares no perdieron la esperanza. Sin embargo, su salud se deterioró considerablemente el día lunes 3 de junio, y lamentablemente falleció.
Graduado de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Hernández era reconocido por su profesionalismo, su calidez humana y su compromiso con el servicio público. Compañeros del centro médico lo describen como una persona solidaria, alegre y con una verdadera vocación por ayudar a los demás.
La noticia ha provocado una profunda conmoción entre colegas y pacientes. Desde la clínica donde trabajaba se extendieron las condolencias a su familia y seres queridos, destacando el valioso legado que deja en la salud pública del país.
Desde NCR Noticias nos unimos al dolor que embarga a todos los que lo conocieron y honramos la memoria de un profesional que partió demasiado pronto.
Que descanse en paz, doctor Carlos. Su luz permanecerá entre quienes lo admiraron.


