OIJ detiene a cabecillas del grupo Mosqueteros: Usaban a jóvenes de 18 años para venta y distribución de droga
Este grupo persuadía a adolescentes de 17 y 18 años para convertirlos en distribuidores de droga en las calles de Turrialba.
Un grupo delictivo con operaciones en Turrialba estaba reclutando jóvenes que acababan de obtener su primera cédula para integrarlos a la venta de droga en distintas zonas del cantón. Tras meses de seguimiento, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lograron la detención de dos miembros de esta estructura criminal, vinculada con una organización mayor asentada en la región del Caribe.
Las detenciones ocurrieron entre el miércoles y jueves como parte de las acciones del Caso Mosqueteros, una investigación que reveló cómo este grupo persuadía a adolescentes de 17 y 18 años para convertirlos en distribuidores de droga en las calles de Turrialba.
Red criminal con conexiones en Pococí
Las pesquisas permitieron determinar que este grupo operaba como una célula de una organización más grande con base en Pococí, la cual ha estado involucrada en incidentes violentos y tráfico de sustancias ilícitas. El líder de la red en el Caribe mantenía contacto con un “gerente” en Turrialba, quien tenía la responsabilidad de recibir la droga y reclutar a los jóvenes para distribuirla.
Desde enero, los agentes judiciales siguen la pista de esta operación, identificando al menos a tres adolescentes como los principales vendedores en el centro del cantón. A raíz de esta información, la investigación fue bautizada como “Caso Mosqueteros”, haciendo alusión a la relación entre estos tres jóvenes, cuyo perfil era similar al de los personajes de la novela clásica.
Operativo y capturas
El primer arresto tuvo lugar la noche del miércoles, cuando los investigadores ubicaron a un joven de apellidos Morales Salas, de 18 años, en las cercanías del Parque Quesada Casal. Agentes del OIJ lo tenían identificado como parte del grupo y lograron sorprenderlo durante una transacción de droga cerca de la escuela Jenaro Bonilla.
Horas después, la segunda captura se llevó a cabo la mañana del jueves, tras un allanamiento en un apartamento ubicado en barrio San Rafael. Allí, los agentes encontraron al otro sospechoso, un joven identificado como Chacón Núñez, de la misma edad y con un rol similar en la organización. Durante la intervención, se decomisaron distintas dosis de droga que presuntamente serían distribuidas en la zona.
Ambos detenidos fueron trasladados a la Fiscalía de Turrialba, donde enfrentarán un proceso judicial por delitos relacionados con el tráfico de drogas y crimen organizado.
Violencia como método de intimidación
Además de su actividad en la venta de drogas, los investigadores descubrieron que este grupo no solo reclutaba jóvenes, sino que también los utilizaba para aplicar violencia contra quienes tenían deudas o eran considerados rivales.
Un video reciente captó el momento en que estos individuos agredieron brutalmente a un hombre en la parada de taxis informales del centro de Turrialba. En las imágenes, se observa cómo la víctima es sacada a la fuerza de un vehículo y lanzada al suelo, donde es golpeada repetidamente con puños, patadas y objetos contundentes, aparentemente botellas de vidrio.
El hombre quedó gravemente herido tras la golpiza, pero se desconoce su estado actual. La policía investiga si este ataque está vinculado con otros hechos violentos en la zona, lo que podría derivar en nuevas acusaciones contra los implicados.
La Sección de Crimen Organizado del OIJ continúa con las investigaciones y no descarta más detenciones en los próximos días.