El cantón de Corredores, en la Zona Sur del país, vuelve a estremecerse por un hecho que refleja con crudeza la violencia que enfrentan muchas mujeres en Costa Rica. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Ciudad Neilly confirmó este martes el hallazgo de un cuerpo enterrado en el patio de una vivienda en Laurel de Corredores, el cual todo apunta a que corresponde a Rufina Jiménez, quien había sido reportada como desaparecida.

El descubrimiento se dio en la propia casa de la mujer, donde los agentes judiciales realizaron un operativo tras recopilar indicios que los llevaron a excavar en el terreno. Lamentablemente, la presunción de la familia se cumplió: el cuerpo estaba oculto en la propiedad.

El hijo, principal sospechoso
La situación se torna aún más dolorosa porque el hijo de Rufina figura como el principal sospechoso y ya fue detenido por las autoridades. La Fiscalía lo investiga como presunto responsable de la muerte de su madre, un hecho que enluta a toda la comunidad de Laurel y que vuelve a encender las alarmas sobre la violencia intrafamiliar y de género en el país.
Un nuevo golpe contra las mujeres
Costa Rica registra año tras año casos de femicidios y desapariciones que terminan en tragedias como esta. Según datos del Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres y Acceso a la Justicia del Poder Judicial, en el 2024 se documentaron más de una veintena de femicidios, muchos de ellos cometidos en contextos familiares.
Vecinos de la comunidad señalaron sentirse consternados y recordaron a Rufina como una mujer trabajadora y querida. El caso ha generado indignación y repudio, al tratarse de otro hecho en el que una mujer pierde la vida en circunstancias que parecen estar ligadas a la violencia doméstica.
Lo que sigue en el proceso judicial
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para su respectiva autopsia, mientras que el detenido será presentado ante los tribunales para definir medidas cautelares. El OIJ continúa la investigación para esclarecer los detalles del crimen y confirmar oficialmente la identidad de la víctima.


