Una noche que debía ser como cualquier otra en la Ruta 27 terminó convertida en un caos total. Alrededor de las 11:07 p.m. del viernes, más de 500 motociclistas tomaron por asalto la carretera, bloqueando por completo el peaje de San Rafael de Alajuela y generando una enorme presa que afectó a decenas de conductores.
Pero lo más grave del incidente surgió horas después, cuando comenzó a circular un nuevo video que evidencia un acto aún más alarmante: varios motociclistas destruyeron las agujas del peaje en el sector de Escazú. En las imágenes, se observa claramente cómo algunos participantes de esta masiva caravana rompen las barreras de acceso, burlando el sistema de cobro de forma violenta y peligrosa.
Este hecho eleva el nivel de preocupación tanto entre conductores como entre las autoridades, ya que no se trató solo de una obstrucción vial, sino también de un atentado contra infraestructura pública esencial. Las agujas del peaje cumplen una función vital para el control y seguridad del tránsito en una de las principales vías del país.
De momento, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) no ha emitido un comunicado oficial con detalles de sanciones o detenciones, aunque se espera una respuesta contundente ante un acto que puede calificarse como vandalismo. El Código Penal y la Ley de Tránsito establecen consecuencias para quienes dañen bienes públicos o afecten la circulación en las rutas nacionales.
Conductores atrapados en medio del caos nocturno denunciaron haber perdido compromisos importantes e incluso reportaron situaciones de tensión por la falta de control. “Esto no fue una simple caravana, fue una invasión. Bloquearon el paso y luego rompieron las agujas como si nada”, señaló una vecina que quedó atrapada en medio del congestionamiento.
El incidente ha generado una ola de indignación en redes sociales, donde muchos exigen mayor control sobre las caravanas de motociclistas que, sin regulación ni escolta oficial, se han vuelto frecuentes en distintas zonas del país, especialmente los fines de semana.
Además del impacto económico que podría generar la reparación de las agujas, queda el mensaje peligroso de impunidad si no se toman acciones. La Ruta 27 es una vía concesionada y de alto tránsito, y este tipo de actos vandálicos afectan directamente a miles de ciudadanos y a la imagen del país en términos de seguridad vial.


