El caso del joven Liann Alejandro Rivas Quesada, asesinado a puñaladas en Liberia, Guanacaste, continúa generando preguntas y dolor entre sus familiares. Conforme pasan los días y salen a la luz nuevos detalles, sus seres queridos intentan reconstruir lo que vivía el estudiante antes de la tragedia.
Un reciente video que circula en redes sociales ha intensificado la indignación alrededor del caso, ya que mostraría al colegial siendo perseguido y golpeado por otros jóvenes. Estas imágenes, según relató su familia, no eran conocidas por ellos mientras Liann estaba con vida.
De acuerdo con declaraciones brindadas por su tía abuela Zita White en una entrevista publicada por el periódico La Teja, el joven posiblemente decidió callar las agresiones que sufría para no preocupar a su familia ni poner en riesgo su educación.
El deseo de seguir estudiando
Para quienes lo conocían de cerca, uno de los aspectos que más marcaban la personalidad de Liann era su interés por continuar sus estudios. Esa ilusión fue una de las razones por las que, según su familia, pudo haber guardado silencio sobre las agresiones que enfrentaba.
White relató a La Teja que el joven llegó a vivir con su abuela en Liberia en diciembre del 2024 con el objetivo de matricularse en el IPEC y retomar su proceso educativo.
El camino no había sido sencillo. Cuando vivía en Tilarán junto a su madre, el muchacho no logró ingresar a clases durante un año debido a problemas con su documentación. Posteriormente surgió la posibilidad de mudarse a Santa Cruz, pero él prefería estudiar en Liberia.
Finalmente, logró matricularse y comenzar el curso lectivo.
“Este año él fue el primero en matricularse; lo matriculó el papá. El niño quería estudiar y estaba alegre”, recordó su tía abuela en la entrevista con La Teja.
Un video que cambió la percepción de la familia
Tras el homicidio del joven, un video comenzó a circular mostrando una escena que la familia desconocía: en las imágenes se observa a Liann corriendo mientras varios muchachos lo persiguen y lo golpean.
Algunos de los agresores, según se aprecia en el material, portaban uniforme estudiantil, mientras otros vestían ropa particular.
White explicó al medio La Teja que el video habría sido grabado en febrero, poco después de iniciado el curso lectivo, y que la familia lo vio por primera vez después de la muerte del joven.
El material audiovisual provocó un profundo impacto entre sus seres queridos, quienes ahora creen que Liann estaba enfrentando una situación de violencia escolar sin compartirlo con su entorno cercano.
“Él no peleaba; si en los videos se nota que él ni siquiera las manos mete, él corre”, relató White en la entrevista publicada por el medio.
Un cambio en su comportamiento
Aunque en la casa no habían detectado problemas evidentes, la familia sí había notado un cambio en la actitud del joven en los últimos meses.
Según recordó su tía abuela en declaraciones a La Teja, Liann era conocido por ser un muchacho alegre y sonriente. Sin embargo, después de cumplir 18 años comenzó a mostrarse más reservado.
“Era un niño que solo se reía; cuando cumplió los 18 años como que cambió, muy serio, ya metido solo en su cuarto”, contó.
Para la familia, ese cambio ahora adquiere un nuevo significado a la luz de las imágenes que evidencian las agresiones que habría sufrido.
Dolor por lo que pudo haber estado viviendo
Otro aspecto que genera inquietud entre sus familiares es que nunca observaron señales físicas de los ataques.
White, quien también indicó tener décadas de experiencia trabajando en el área administrativa de la Fuerza Pública, aseguró que de haber notado algún indicio, la familia habría intervenido de inmediato.
En el video, según describen, se observa cómo los agresores golpean al joven principalmente en la espalda y el abdomen.
“Nunca le vimos ningún golpe o que se lamentara de dolores; seguro se los aguantaba para no decirnos nada”, expresó White al periódico La Teja.
Un caso que sigue generando preguntas
La muerte de Liann Alejandro Rivas Quesada ocurrió en una parada de autobús en barrio Colorado de Liberia, donde fue atacado con un cuchillo por otro joven. El hecho conmocionó a la comunidad y abrió un debate nacional sobre la violencia entre estudiantes.
Mientras las autoridades continúan con el proceso judicial correspondiente, la familia intenta comprender qué ocurrió en los días y semanas previas al crimen.
La aparición de nuevos videos y testimonios ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que el joven estuviera atravesando situaciones de agresión dentro del entorno educativo, algo que sus familiares solo pudieron conocer después de su fallecimiento.


