La confirmación llegó con la fuerza de una tragedia anunciada: los restos óseos hallados semanas atrás en un lote baldío en San Mateo de Alajuela sí pertenecen a la modelo Rashab García Valverde y a su amigo Nelson Pavón Largaespada. Así lo revelaron los resultados de ADN procesados por el Laboratorio de Ciencias Forenses del OIJ, cerrando la etapa de incertidumbre y abriendo una nueva fase en la investigación por doble homicidio.
Según reveló Randall Zúñiga, el crimen no fue planificado, tema se dio por un tema de cólera en el momento, lo que facilitó a las autoridades identificar las pistas.
El ADN habló
Los investigadores lograron extraer material genético clave desde un fémur atribuido a Nelson, que luego fue cotejado con un familiar directo. En el caso de Rashab, la confirmación se dio tras el análisis de una costilla recuperada en el mismo sitio.
“Esto es relevante porque logramos obtener ADN tanto de los fémures como de una costilla, lo que nos permitió identificar a ambas personas con certeza científica”, confirmó Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial.
Este avance pone punto final a la esperanza de encontrarlos con vida, pero también le da fuerza al proceso judicial, permitiendo consolidar las pruebas que apuntan a un asesinato violento y premeditado.
El principal sospechoso: pareja sentimental y prestamista investigado
Manfred Bustos Mata, pareja de Rashab, permanece como el principal sospechoso y se encuentra cumpliendo un año de prisión preventiva. A él se le relaciona directamente con la escena del crimen, no solo por los vínculos personales con la víctima, sino también por los indicios forenses.
El OIJ analiza rastros de sangre encontrados en una vivienda ubicada en Orotina —la misma donde se presume ocurrió el crimen—, así como un vehículo decomisado que habría sido utilizado para trasladar los cuerpos hasta el charral donde fueron quemados.
El rompecabezas del crimen
El caso ha sido catalogado por las autoridades como un doble homicidio de alta violencia, probablemente ejecutado dentro de una casa y seguido de un intento meticuloso de eliminar evidencia. Pruebas como prendas de vestir, objetos metálicos y rastros de sangre se encuentran en proceso de análisis.
La historia de Rashab, una madre y modelo reconocida en redes sociales, y de Nelson, un hombre vinculado al negocio de préstamos informales, ha generado gran conmoción en el país. La brutalidad del crimen y el intento de borrar todo rastro dejan al descubierto una red de violencia que, por ahora, apenas empieza a desentrañarse.
Lo que sigue
El caso permanece abierto y en investigación activa. El OIJ continúa reuniendo elementos que permitan no solo esclarecer por completo lo ocurrido, sino también determinar cuántas personas participaron y cuál fue el móvil detrás del crimen.
Mientras tanto, el país sigue de luto. Y la familia, aunque devastada, al menos ya tiene certeza. Ahora, lo que exigen es justicia.


