Lo que parecía una tragedia irreversible se transformó en una historia de esperanza y gratitud. Luis Daniel Pérez, el hombre que fue sacado del mar sin signos vitales en playa Jacó el pasado fin de semana, ya abrió los ojos, habló con sus seres queridos y celebró su cumpleaños número 32 entre abrazos, lágrimas y mucha fe.
Este martes, mientras su familia todavía trataba de procesar lo ocurrido, Luis Daniel sorprendió a todos al despertar en el hospital, luego de ser desintubado por los médicos. Su madre, Fresia Abarca, conversó con Teletica.com y no pudo contener la emoción al compartir la noticia y describir lo que considera una intervención divina.
“Yo sé que mi hijo estuvo muerto. Yo sé que lo sacaron sin vida. Pero yo le imploré a Dios que me lo devolviera. Estaba muy lejos, no podía hacer nada. Y Dios me lo trajo de vuelta, mandó dos ángeles a rescatarlo”, expresó entre lágrimas a Teletica.com.
Esos “ángeles” fueron dos salvavidas y un oficial de la Policía Municipal de Garabito, quienes no dudaron en lanzarse al mar al ver al joven sin moverse. Cuando lograron traerlo a la orilla, Luis Daniel no mostraba signos vitales. Sin embargo, tras varios minutos de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), lograron hacer latir nuevamente su corazón.
La escena quedó grabada en la memoria de quienes presenciaron el rescate: una lucha contra el tiempo, contra la muerte, y un testimonio más del valor del personal de emergencias en nuestras playas.
Su madre, profundamente creyente, comparó el momento con una historia bíblica. “Dios le dio un soplo de vida, como el profeta Ezequiel. No hay otra explicación. Yo sé que fue un milagro”, insistió.
El caso ha conmovido a la comunidad de Jacó y a miles de personas que han seguido la evolución del joven. Su recuperación es vista como un triunfo del trabajo en equipo, la preparación de los rescatistas y, para muchos, como un acto de fe que trasciende lo médico.
Por ahora, Luis Daniel continúa en observación, pero su evolución positiva llena de esperanza a su familia. “Este 28 de mayo no celebramos solo un cumpleaños, celebramos una segunda oportunidad de vida”, concluyó doña Fresia.


