El violento hecho que estremeció a la comunidad de La Guaira de Guácimo sigue generando impacto, y ahora una nueva versión sale a la luz. El esposo de la mujer detenida como sospechosa del asesinato de una madre de 53 años, ocurrido el jueves frente a la escuela local, aseguró que su pareja actuó tras meses de angustia y miedo por el presunto acoso escolar que sufría su hija.
Según relató el hombre al noticiero Telenoticias, el conflicto entre ambas familias comenzó dentro del centro educativo, donde las hijas e hijos de las involucradas compartían clases.
“El niño de ella golpeaba a mi niña en la escuela. Le pegaba, la pateaba… ya se había hablado con los profesores y el director. Pero la señora se molestó porque le llamaron la atención y empezó a venir a buscar pleito”, dijo el esposo de la detenida.
El crimen se dio a pocos metros de la escuela, un sitio donde, según vecinos, las discusiones entre ambas mujeres se habían vuelto frecuentes.
La víctima, identificada con el apellido Cruz Saborío, era madre de cinco hijos y murió tras recibir ocho puñaladas. La sospechosa, de apellido Chavarría, fue arrestada minutos después del ataque por oficiales de la Fuerza Pública y permanece bajo las órdenes del Tribunal de Flagrancia de Limón.
El esposo de Chavarría asegura que la fallecida había amenazado en reiteradas ocasiones a su pareja.
“Le decía que la iba a golpear y que conocía gente peligrosa. Mi esposa tenía miedo, por eso trataba de no salir cuando esa señora llegaba”, agregó.
De acuerdo con la versión del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Cruz Saborío habría llegado hasta la casa de Chavarría en una bicimoto y la instó a salir. En ese momento se dio una riña en la acera, que terminó con el fatal desenlace.
Los investigadores continúan recolectando pruebas, declaraciones y videos de seguridad para reconstruir los minutos previos a la tragedia que mantiene consternada a toda la comunidad guacimeña.
Mientras tanto, en redes sociales y grupos vecinales se multiplican los mensajes que piden justicia y, a la vez, cuestionan el rol de las instituciones educativas ante casos de bullying escolar que pueden escalar hasta límites impensables.


