jueves, 28 mayo 2026
- Publicidad -

Más de 10.000 kilos perdidos en un año: Gustavo Piñar el médico que ayuda a Choché a bajar de peso y ahora está transformando vidas en Costa Rica

Uno de los casos más conocidos es el del creador de contenido “Choché” Romano, quien redujo 31 kilos en cuatro meses bajo supervisión médica.

La obesidad dejó de ser un asunto meramente estético para convertirse en uno de los mayores retos de salud pública a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la cataloga como una enfermedad crónica y, en muchos países, como una verdadera pandemia. En Costa Rica, el aumento en los índices de sobrepeso y obesidad ha encendido alertas, especialmente por su relación directa con diabetes, hipertensión y problemas cardiovasculares.

Frente a este panorama, el doctor Gustavo Piñar plantea un abordaje distinto: tratar la obesidad como lo que es, una enfermedad que requiere diagnóstico, seguimiento y acompañamiento médico integral.

De la CCSS a su propia clínica especializada

Con 15 años de experiencia en el servicio de emergencias de la Caja Costarricense de Seguro Social, y una maestría en nutrición, Piñar decidió en 2023 dar un giro profesional. Ese año abrió su primera clínica en el centro comercial Momentum Pinares, enfocada en el manejo médico del peso y la salud metabólica.

Ahora, el proyecto crece. A partir de mayo, inaugurará una nueva sede en Santa Ana Town Center, donde integrará servicios de entrenamiento personalizado y fisioterapia, ampliando así el concepto de atención integral.

Resultados medibles: más de 5.000 pacientes en tres años

En apenas tres años de operación, más de 5.000 pacientes han pasado por su consulta. Solo en 2025, alrededor de 1.500 personas atendidas bajo su programa lograron perder, en conjunto, cerca de 10.000 kilos.

Uno de los casos más conocidos es el del creador de contenido “Choché” Romano, quien redujo 31 kilos en cuatro meses bajo supervisión médica. Sin embargo, el doctor insiste en que el foco no está en la cifra de la balanza, sino en el cambio metabólico y de hábitos.

Más del 90% de quienes completan el programa logran perder peso, según datos de la clínica.

¿En qué consiste el control integral?

El modelo se basa en varios pilares:

  • Consulta médica inicial individualizada.
  • Análisis de composición corporal (masa muscular, grasa, agua y tasa metabólica basal).
  • Exámenes de laboratorio.
  • Plan de alimentación personalizado.
  • Seguimiento semanal con cita médica.

El concepto parte de una explicación sencilla: cada persona tiene una tasa metabólica basal, es decir, la cantidad de calorías que su cuerpo quema en reposo. Cuando se consumen más calorías de las que se gastan, se produce un superávit que, con el tiempo, se traduce en aumento de peso.

En la dieta típica costarricense, explica el especialista, muchas veces se priorizan carbohidratos sobre proteínas. Un “casado” puede incluir hasta tres fuentes de harinas en un solo plato. Sin control de porciones, el exceso se acumula.

Más allá del peso: impacto en enfermedades crónicas

El programa no excluye a personas con diagnósticos previos como diabetes, hipotiroidismo, síndrome de ovario poliquístico o mujeres en etapa de menopausia. Incluso atienden pacientes desde los 8 años de edad.

El objetivo no es únicamente bajar kilos, sino mejorar parámetros metabólicos. Entre los beneficios observados están:

  • Disminución de resistencia a la insulina.
  • Mejoría en casos de hígado graso.
  • Optimización de la condición cardiovascular.
  • Aumento de energía.
  • Mejora en la autoestima y en la relación con la comida.

Todos los tratamientos utilizados, según indica la clínica, cuentan con aprobación de la FDA y respaldo de organismos internacionales de salud.

El riesgo de intentarlo sin supervisión

Uno de los mensajes que más repite el doctor es la importancia del acompañamiento profesional. La automedicación o el uso de fármacos sin control puede provocar mala dosificación, efectos adversos o pérdida de masa muscular.

Además, cuando no existe seguimiento, el paciente puede bajar de peso sin modificar hábitos, lo que incrementa el riesgo de rebote.

Para muchas personas, esta consulta se convierte en la última alternativa antes de considerar un procedimiento quirúrgico. En ese punto, el enfoque cambia: no se trata de regañar, sino de acompañar y educar.

Cuatro meses para construir un hábito

El programa está estructurado para generar cambios sostenibles. El periodo de cuatro meses no solo busca resultados visibles, sino consolidar hábitos que permitan al paciente mantener el control de su salud en el tiempo.

Antes de iniciar, cada persona pasa por una evaluación médica completa. A partir de ahí se define si el tratamiento es adecuado y cómo se personaliza.

En Santa Ana, la nueva sede ampliará este acompañamiento con ejercicio guiado y fisioterapia, reforzando la idea central del proyecto: abordar la obesidad desde un enfoque médico, integral y humano, entendiendo que detrás de cada paciente hay una historia, un contexto y una meta por alcanzar.

Si quiere ver más cambios reales sígalo en su Instagram aquí.

O escríbale a su WhatsApp +506 63698078.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente