Por años, el rostro de Marilin Gamboa estuvo ligado a la televisión costarricense, irradiando energía y carisma en cada aparición. Sin embargo, detrás de esa imagen pública, la exconductora enfrentaba una batalla privada que ahora, con madurez y valentía, ha decidido compartir: la imposibilidad de convertirse en madre biológica.
En conversación con medios nacionales, Gamboa abrió su corazón y relató cómo desde los 28 años recibió un diagnóstico que transformó su vida: miomas uterinos grandes que, pese a múltiples cirugías, comprometieron severamente su capacidad reproductiva.
“Nunca me removieron completamente los órganos, pero los miomas estaban en lugares tan delicados que cualquier intento de embarazo podría poner en peligro mi vida y la del bebé”, expresó con serenidad.
Este diagnóstico no solo supuso un reto físico, sino también emocional. Marilin admite que no fue fácil asimilarlo, pero encontró en su entorno familiar una red de apoyo firme e incondicional. Su hermana, la también figura pública Pía Gamboa, ha sido un pilar fundamental.
“Mi hermana ha sido una fuente de amor inmenso. Ver cómo ha abrazado su realidad con valentía nos ha inspirado a todos”, comentó con evidente orgullo.
Lejos de rendirse, Marilin eligió resignificar su historia. En lugar de centrarse en lo que no pudo ser, optó por construir un camino lleno de sentido, amor y fortaleza emocional. Su experiencia ha sido compartida no como una tragedia, sino como un ejemplo de resiliencia que conecta con muchas otras mujeres costarricenses que enfrentan desafíos similares en silencio.
En un país donde todavía pesa el mandato cultural de que una mujer “completa” es madre, Marilin rompe paradigmas al alzar la voz por aquellas que no han podido o no han querido seguir ese camino. Su historia no habla solo de pérdida, sino de transformación.
“Prefiero tener el útero seco, que el corazón podrido”, la respuesta de Marilin ante las burlas
Hoy, convertida en símbolo de superación y transparencia, Gamboa no busca compasión, sino comprensión. Su testimonio abre una conversación urgente sobre maternidad, salud reproductiva y la importancia de validar todas las formas de ser mujer.
Porque como ella misma lo resume: “No ser mamá no me hace menos mujer. Soy madre de muchas formas, y todas nacen desde el amor”.


