Un fuerte reclamo público hizo una madre costarricense tras denunciar que su hijo de 7 años fue mordido por un perro dentro de Multiplaza Escazú la noche del sábado 10 de agosto. El incidente, que ocurrió alrededor de las 7:15 p.m., ha desatado debate sobre la seguridad en espacios “pet friendly” y la responsabilidad de los dueños de mascotas.
Según el relato de la madre, el menor, identificado como Mateo, fue atacado por un perro de raza pitbull que descendía por las escaleras eléctricas. Asegura que el animal mordió a su hijo sin provocación y que la escena fue desgarradora: el niño quedó en estado de shock, corrió herido y tuvo que ser detenido por un testigo para que ella pudiera auxiliarlo.

“Mateo ama profundamente a los perros… verlo asustado, sangrando y con la piel arrancada fue algo que nunca pensé vivir”, expresó en un mensaje que publicó en redes sociales y que se ha viralizado.

Reclamo por atención tardía
La madre denunció que la ambulancia llegó cerca de 30 minutos después del ataque, pese a que ella pidió la asistencia de inmediato. Indicó que la llamada para pedir el servicio se realizó con más de 15 minutos de retraso y que el personal del centro comercial no tenía claro el protocolo a seguir en estos casos.
Además, aseguró que el encargado de seguridad le informó que “quien ve esos casos” solo trabaja de lunes a viernes y que no existía personal que pudiera darle una respuesta en ese momento.
Dueños se retiraron sin responsabilizarse
Uno de los puntos que más ha generado indignación es que, de acuerdo con testigos, el perro no llevaba bozal y los dueños abandonaron el lugar sin hacerse responsables del ataque.
La familia también afirmó que Multiplaza Costa Rica se negó a entregarles las grabaciones de las cámaras de seguridad donde habría quedado registrado el momento.
Un llamado a las familias
“Hoy fue mi hijo, mañana puede ser el de cualquiera. Un centro comercial no puede anunciarse como ‘pet friendly’ si no cuenta con medidas reales para prevenir y actuar ante un ataque así”, sentenció la madre, quien pide que el caso sea un precedente para exigir protocolos claros, pólizas de respaldo y personal capacitado.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recibió la denuncia este domingo y mantiene abierta la investigación. Mientras tanto, Mateo ya se encuentra en recuperación física, pero con un temor que, según su madre, nunca debería sentir un niño que siempre ha amado a los perros.


