El polémico documento que respaldó el traslado del exmagistrado a otro centro penal ahora es objeto de una investigación de oficio.
La historia judicial de Celso Gamboa, cada vez más enredada, suma un nuevo capítulo. Esta vez, la atención se centra en el doctor que firmó uno de los certificados médicos utilizados por el exmagistrado para justificar su traslado desde el módulo de máxima seguridad de La Reforma a otro centro penitenciario.
Se trata del médico de apellidos Cartín Ramírez, sobre quien ahora pesa una investigación formal por parte del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, entidad que confirmó la apertura de un procedimiento de oficio debido a la exposición pública del caso.
¿Por qué lo investiga el Colegio?
En un comunicado oficial, el Colegio indicó que el caso es de “notorio conocimiento público”, lo que activa su obligación de verificar si el documento emitido se ajusta a los principios éticos y técnicos que rigen la práctica médica en el país. Esto implica revisar:
- Si los diagnósticos incluidos en el certificado tienen respaldo clínico documentado.
- Si el procedimiento para emitir el dictamen fue adecuado.
- Y si se incurrió en alguna falta ética o profesional que comprometa la credibilidad del acto médico.
La Fiscalía del Colegio indicó que el objetivo es “contar con toda la información necesaria para determinar si hubo una falta al ejercicio médico o a la normativa vigente”, garantizando al mismo tiempo el respeto al debido proceso y la oportunidad para que el médico investigado aporte pruebas a su favor.
Investigación en etapa preliminar
Por el momento, el proceso se mantiene en fase de recolección de evidencia, lo cual significa que no se emitirán más detalles hasta que haya avances significativos. No obstante, la sola apertura de este expediente ya representa un golpe a la defensa de Gamboa, quien ha intentado ampararse en su estado de salud para obtener condiciones más favorables dentro del sistema penitenciario.
Contexto del caso
El certificado de salud fue emitido apenas un día después de la captura de Gamboa, y enumera al menos diez padecimientos, entre ellos enfermedades oncológicas, inmunológicas y trastornos psiquiátricos. El documento fue clave para justificar su traslado a un penal con mejores condiciones médicas.
El tema generó aún más polémica cuando se dio a conocer que el médico firmante es imputado en el caso Turesky, una investigación por narcotráfico y lavado de dinero que involucra a una organización criminal con operaciones en Limón y vínculos con Gamboa.
La supuesta cercanía entre el exmagistrado y el médico, sumada a las actividades compartidas en proyectos inmobiliarios, encendió las alarmas tanto a nivel judicial como gremial.
¿Y ahora qué sigue?
Mientras Celso Gamboa enfrenta una solicitud de extradición a los Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico internacional, el proceso contra el médico añade una nueva capa de tensión en torno a su defensa legal. Si se comprueba que el certificado fue emitido sin sustento clínico o en contravención de los principios médicos, podría abrirse un nuevo frente de consecuencias legales tanto para el médico como para el propio Gamboa.
Este caso no solo pone en entredicho un documento fundamental en el proceso penal del exmagistrado, sino que también podría tener repercusiones mayores para la credibilidad institucional si se determina que hubo complicidad médica en un proceso judicial de alto perfil.


