El escándalo que envuelve al exmagistrado Celso Gamboa Sánchez y a Edwin Daney López Vega, alias “Pecho de Rata” o “El Rey de Cahuita”, suma un nuevo capítulo: según documentos de la DEA presentados en una corte de Dallas, Texas, ambos habrían utilizado un equipo de segunda división en Limón para lavar dinero proveniente del narcotráfico internacional.
La información aparece en la solicitud oficial de extradición contra ambos costarricenses, en la que se detalla que, desde junio del 2025, fuentes confidenciales alertaron a las autoridades estadounidenses sobre el uso del club como fachada para blanquear capitales ilícitos relacionados con cargamentos de cocaína procedentes de Colombia.
Uno de los nombres mencionados en ese contexto es un traficante conocido como “Buty”, quien supuestamente coordinaba la llegada de droga a través de contactos en el Caribe tico.
El club involucrado: Limón Black Star
Desde el 2022, el único club profesional en Limón ha sido Limón Black Star, equipo que compite en la segunda división utilizando la franquicia que originalmente pertenecía a la Universidad de Costa Rica, cedida anteriormente a Marineros de Puntarenas.
Aunque oficialmente la franquicia fue prestada y no adquirida, lo que llama la atención de las autoridades es que Gamboa mantuvo una presencia activa en torno al club. En redes sociales, entrevistas y medios deportivos, se le veía opinando sobre el equipo, sus partidos y su futuro.
En una entrevista con Radio Columbia en 2022, Gamboa se presentó como “el primer patrocinador confirmado” del equipo y afirmó que colaboraría en temas legales. Aun así, trató de minimizar su rol asegurando que era “solo un socio más” y no un inversionista mayoritario.
Pero el dato más comprometedor aparece en el expediente judicial: uno de los hijos de Edwin López Vega jugó para el club, lo que aumenta las sospechas sobre posibles vínculos financieros y personales dentro de la organización deportiva.
El presidente del club responde
El presidente de Limón Black Star, Cristian Williams, negó categóricamente cualquier participación directa de Gamboa en el manejo del equipo.
Sin embargo, los registros públicos de sus declaraciones pasadas y el seguimiento en redes sociales evidencian una relación mucho más cercana de la que hoy se intenta presentar.
Un viejo patrón: fútbol como fachada
Este no sería el primer caso en que equipos de fútbol profesional son usados para lavar dinero ilícito en América Latina. El vínculo entre deporte y crimen organizado ha sido ampliamente documentado en Colombia, México, Brasil y ahora, al parecer, también en Costa Rica.
Según el OIJ, Pecho de Rata construyó un imperio criminal valorado en más de ¢2.000 millones, con propiedades, negocios, ganado, gimnasios, un zoológico y hasta una pista clandestina para aviones con cocaína en Sixaola.
Lo que viene
Tanto Gamboa como López Vega se encuentran en prisión preventiva en la Unidad de Máxima Seguridad de La Reforma, tras negarse a la extradición voluntaria. El proceso judicial se tramita bajo la nueva reforma constitucional que permite extraditar costarricenses por delitos de narcotráfico cometidos en el extranjero.
Mientras avanza el caso, las autoridades investigan a fondo los presuntos canales de lavado de dinero utilizados por esta red, y el fútbol podría ser uno de los hilos que exponga nuevas ramificaciones dentro de esta operación criminal que sacude a Costa Rica.


