sábado, 20 junio 2026
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La boda que nunca llegó: el inesperado giro que dejó plantado a “Pecho de Rata” en plena cárcel de máxima seguridad

“Pecho de Rata” intentó casarse hoy, pero esto decidieron las autoridades.

Mientras el Poder Judicial afinaba detalles para resolver una apelación de alto perfil, otro evento —mucho más íntimo, pero igual de complejo— acaparaba la atención dentro del sistema penitenciario: la boda civil que Edwin López, alias “Pecho de Rata”, intentó realizar desde el módulo de máxima seguridad.

La mañana de este martes 9 de diciembre estaba prevista la audiencia para revisar la sentencia de extradición contra López, junto a Celso Gamboa y Jonathan Álvarez. Sin embargo, su ausencia llamó la atención desde temprano y no tardó en conocerse que el motivo tenía poco que ver con temas legales… y mucho con un anillo.

Una boda que se organizó a contrarreloj

Según confirmó Neil Ching, director de Adaptación Social, desde el día anterior se sabía que López no asistiría porque había solicitado permiso para casarse dentro del centro penitenciario. Y no se trataba de un simple antojo: todo estaba prácticamente servido para que la ceremonia se realizara a la misma hora de la audiencia.

Esto ya estaba coordinado, según Adaptación Social:

  • Notaria asignada para la ceremonia
  • Acta matrimonial lista
  • La novia confirmada
  • Logística interna aprobada
  • Horario concreto: 8:00 a. m.

La boda civil, aunque inusual para un reo en máxima seguridad, no es un derecho prohibido. Lo que sí es obligatorio es cumplir con estrictos protocolos, y ahí fue donde la planificación comenzó a desmoronarse.

Justicia frenó todo en el último minuto

La tarde del lunes, el Ministerio de Justicia informó que no otorgaría el permiso.

¿La razón? El evento no cumplía con los requisitos de seguridad, y la solicitud tampoco ingresó con el tiempo suficiente para coordinar un operativo adecuado en uno de los espacios más vigilados del sistema carcelario.

Ching explicó que el módulo exige protocolos específicos para cualquier actividad extraordinaria, especialmente si involucra la entrada de personal externo, como la notaria o la pareja del privado de libertad.

Sin esa coordinación previa, la boda quedó automáticamente suspendida, aunque el derecho a casarse continúa vigente y podrá reprogramarse más adelante si se cumplen los requisitos.

En tribunales, solo llegó su abogado

Mientras en prisión se desarmaba la boda, en los tribunales la silla de López permanecía vacía. Su representación quedó en manos de su abogado, quien asistió con un poder especial otorgado por el propio López.

El defensor evitó tocar el tema matrimonial, alegando respeto a la vida privada de su cliente. Aun así, fuentes penitenciarias confirmaron que la boda frustrada fue la verdadera razón de su ausencia, no un tema médico ni de seguridad jurídica.

Un capítulo más en un caso ya complejo

El intento fallido de matrimonio se suma a la lista de episodios que rodean el proceso de extradición de López, una de las figuras más conocidas dentro de la criminalidad nacional. Más allá de la anécdota, especialistas señalan que estas situaciones reflejan los enormes desafíos que enfrenta el sistema penitenciario para equilibrar derechos individuales con protocolos de seguridad extrema.

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