Un nuevo hecho de violencia sacudió a San Ramón de Tres Ríos este jueves, cuando Jariel Sánchez, un joven conductor de transporte por plataforma y padre de un niño de 4 años, fue asesinado brutalmente a puñaladas mientras trabajaba.
El ataque ocurrió en Calle Pizotes, donde Sánchez, de apenas 24 años, se encontraba realizando un viaje. Según información preliminar del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), al menos dos sujetos lo interceptaron y lo atacaron con arma blanca, causándole múltiples heridas mortales.
Pese al rápido accionar de la Cruz Roja Costarricense, que llegó al sitio en cuestión de minutos, ya no había nada que hacer: el joven había fallecido en el lugar.
Una huida frustrada en cuestión de minutos
Tras el crimen, testigos observaron a los sospechosos salir apresuradamente de un matorral cercano y abordar un autobús que se dirigía hacia Dulce Nombre de Tres Ríos, con destino final en Cartago. Gracias a la alerta ciudadana y a la rápida reacción de la Fuerza Pública, el autobús fue interceptado a escasos 300 metros de la Municipalidad de Tres Ríos, donde se detuvo a dos jóvenes que viajaban en él.
Ambos fueron puestos bajo custodia, mientras la escena del crimen era asegurada por las autoridades y el OIJ realizaba las labores forenses y de recolección de evidencias.
Un crimen que deja muchas preguntas y una familia destrozada
Hasta ahora, no se han dado a conocer más detalles sobre los sospechosos ni las circunstancias exactas del ataque, pero las autoridades manejan como hipótesis principal un intento de asalto.
Con esta tragedia, la provincia de Cartago ya suma 19 homicidios en lo que va del año, en medio de un clima de creciente inseguridad que preocupa tanto a conductores de plataformas como a vecinos de comunidades periféricas.
Jariel Sánchez no solo es una nueva cifra en las estadísticas criminales: es un joven trabajador que perdió la vida mientras intentaba ganarse el sustento diario y cuya ausencia deja un vacío inmenso en el hogar que compartía con su pequeño hijo.


