La investigación por la desaparición de Rashab García Valverde y Nelson Pavón Largaespada continúa escalando en gravedad, luego de que autoridades judiciales confirmaran el hallazgo de rastros de sangre en dos vehículos directamente relacionados con los principales sospechosos.
Según información revelada por fuentes judiciales, la inspección forense se realizó este lunes en las instalaciones de Medicatura Forense en San Joaquín de Flores, Heredia. Allí, peritos de la Unidad Canina Especializada del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), junto a equipos de criminalística, lograron detectar presencia de sangre humana utilizando luminol y perros adiestrados para ese fin.
Los vehículos intervenidos son un Hyundai Tucson —que pertenecía a Rashab García pero que al momento de su decomiso era conducido por un sujeto vinculado al círculo cercano del sospechoso— y una lujosa camioneta RAM registrada a nombre de Manfred Bustos Mata, pareja sentimental de Rashab y considerado por el OIJ como el principal sospechoso del doble crimen.
Además de los rastros hemáticos, los agentes confiscaron varias prendas de vestir y objetos metálicos de interés que ahora son analizados en laboratorio. El objetivo es confirmar si tienen relación directa con los hechos que se investigan y si contienen perfiles genéticos de las víctimas.
Estos descubrimientos se suman a las pruebas ya levantadas en la casa donde vivía la pareja, en la cual los agentes localizaron señales alarmantes: restos de sangre, paredes recientemente limpiadas y pisos removidos. Todo apunta a un intento de encubrimiento que refuerza la hipótesis de un homicidio planificado.
“Se está investigando a cinco personas. Entre ellas, Manfred Bustos, sus guardaespaldas y un familiar directo. El vehículo que se decomisó en la ruta 32 lo manejaba un colaborador suyo, quien se dedica a funciones de cobro y seguridad para él”, detalló Randall Zúñiga, director del OIJ, en declaraciones recientes.
Aunque los cuerpos aún no han sido encontrados, el Ministerio Público y el OIJ manejan el caso bajo la figura de doble homicidio. La expectativa de los investigadores ahora se centra en obtener perfiles de ADN para confirmar si la sangre encontrada en los vehículos pertenece a Rashab o Nelson.


