Lo que parecía ser un simple favor económico se convirtió en una pesadilla financiera y legal. Una pareja que solicitó apenas ¢5 mil terminó viendo cómo esa deuda se transformaba en una bola de nieve que alcanzó los ¢3 millones, todo bajo presuntos cobros abusivos disfrazados de intereses.
El caso, investigado por la Sección de Delitos Varios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), culminó este jueves con la detención de dos personas en León XIII, Tibás: una mujer de apellidos Alvarado, de 54 años, y su hijo de 33, quienes figuran como sospechosos de extorsión.

El origen de la denuncia
Según la Policía Judicial, la pareja afectada recurrió al pequeño préstamo, pero con el paso de los días los montos exigidos comenzaron a crecer de manera desproporcionada. La denunciante relató que los supuestos prestamistas llegaban incluso a sus propiedades en alquiler para apropiarse de las mensualidades de los inquilinos, presentándose como cobradores de la deuda.
La situación se volvió insostenible, lo que llevó a las víctimas a interponer la denuncia que destapó el caso.
El operativo policial
Tras la investigación, agentes del OIJ organizaron un operativo que permitió la captura de madre e hijo en plena vía pública en León XIII. Ambos fueron trasladados a celdas judiciales mientras se define su situación legal.
El trasfondo del caso
Este hecho pone en evidencia una práctica que, aunque poco denunciada, ocurre con frecuencia en comunidades vulnerables: los préstamos informales con intereses usureros que terminan convirtiéndose en verdaderas cadenas de extorsión.
El OIJ reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de situaciones, recordando que los préstamos ilegales no solo afectan económicamente a las personas, sino que pueden desencadenar en amenazas y pérdida de bienes.


