Lo que comenzó como una jornada de entrenamiento terminó en un episodio de angustia para una joven deportista en el cantón de Ciudad Quesada. La ciclista Alexa Jiménez denunció en redes sociales que fue víctima de acoso sexual mientras pedaleaba por una vía del sector.
Según relató, un hombre que se movilizaba en motocicleta se le acercó repentinamente y, sin mediar palabra, la tocó en sus glúteos antes de huir. El hecho ocurrió en cuestión de segundos, lo que le impidió reaccionar o identificar con claridad al agresor.
Un testimonio entre lágrimas
Minutos después del incidente, la joven decidió grabarse y compartir su experiencia en Instagram. En el video se le observa visiblemente afectada, describiendo la sensación de impotencia y enojo que la invadió tras lo sucedido.
Contó que regresó a su casa sin poder obtener pruebas ni contar con testigos. No llevaba cámara deportiva ni hubo personas cerca que pudieran intervenir. “Todo fue tan rápido”, explicó, dejando claro que la situación la tomó por sorpresa mientras se encontraba concentrada en su rutina de ejercicio.
Acoso en espacios públicos: una realidad persistente
El caso vuelve a poner sobre la mesa una problemática que afecta a muchas mujeres en Costa Rica: el acoso callejero. Aunque en los últimos años se han impulsado reformas legales para sancionar este tipo de conductas, en la práctica muchas víctimas enfrentan obstáculos para denunciar, especialmente cuando no cuentan con evidencia o datos del agresor.
En rutas rurales o con poco tránsito, como varias de las que rodean San Carlos, la sensación de vulnerabilidad puede aumentar. Deportistas, corredoras y ciclistas han señalado en distintas ocasiones que entrenar solas implica asumir riesgos adicionales.
Reacciones en redes sociales
Tras la publicación del video, decenas de usuarios manifestaron su apoyo a la joven y condenaron el comportamiento del motociclista. Varias mujeres compartieron experiencias similares, lo que evidencia que no se trata de un hecho aislado.
Organizaciones que promueven el ciclismo femenino también han reiterado la importancia de visibilizar estos casos para fomentar una cultura de respeto y exigir mayor vigilancia en carreteras frecuentadas por deportistas.
El desafío de denunciar
Especialistas en temas de seguridad recuerdan que, ante situaciones de este tipo, es clave intentar anotar características físicas, vestimenta, placas o cualquier detalle que pueda servir a las autoridades. Sin embargo, reconocen que en hechos repentinos como este, la reacción instintiva suele ser protegerse y alejarse del peligro.
El caso de Alexa Jiménez reabre la conversación sobre la necesidad de entornos más seguros para quienes practican deporte al aire libre y la urgencia de fortalecer la respuesta institucional ante el acoso en vía pública.


