Una combinación de lluvia intensa y un fenómeno atmosférico poco comprendido por muchos fue la causa de los impresionantes daños que se vivieron este lunes en el distrito de Pozos, en Santa Ana. Techos volando, árboles agitados y estructuras afectadas dejaron a más de una familia con el susto metido en el cuerpo.
Según confirmó el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), lo que provocó los estragos no fue un tornado, como algunos vecinos pensaban al ver la fuerza del viento, sino una “ráfaga descendente”. Este fenómeno ocurre cuando una tormenta eléctrica muy fuerte empuja una corriente de aire frío desde las nubes hacia el suelo, y al tocar tierra se dispersa a gran velocidad, generando vientos que pueden superar los 100 km/h.
Durante la tarde, se reportaron velocidades de entre 40 y 50 km/h en zonas del Valle Central como Pavas y Santa Ana. Sin embargo, el IMN no descarta que en algunos puntos específicos las ráfagas hayan sido mucho más potentes, sobre todo en sectores con tormentas localizadas.
Las ráfagas descendentes, aunque breves, tienen un poder destructivo considerable y suelen confundirse con torbellinos o mini tornados. El IMN aclaró que este tipo de fenómeno es común en la temporada lluviosa, por lo que podrían repetirse en los próximos días, especialmente cuando se forman nubes de desarrollo vertical con fuerte actividad eléctrica.
Pozos fue el más golpeado
El Cuerpo de Bomberos y la Policía Municipal acudieron a múltiples llamados de emergencia en Pozos, específicamente en Calle Quirós y Calle Las Pajaritas. Al menos cinco casas resultaron destechadas y un carro sufrió daños materiales. Los vientos también causaron afectaciones al tendido eléctrico.
Afortunadamente, no se reportaron personas heridas. Las autoridades locales y cuerpos de emergencia actuaron con rapidez, prestando asistencia a las familias afectadas y asegurando la zona.
El evento ocurrió cerca de las 2:58 p.m., y debido a su intensidad y apariencia visual, algunos vecinos pensaron que se trataba de un tornado. No obstante, el IMN reiteró que se trató de una ráfaga descendente, cuyo comportamiento puede parecerse al de un torbellino, pero responde a mecanismos muy distintos.
Recomendaciones ante el fenómeno
Ante la posibilidad de nuevas tormentas en los próximos días, el IMN y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) recomiendan:
- Revisar techos y estructuras expuestas.
- Evitar permanecer al aire libre durante tormentas eléctricas.
- No refugiarse bajo árboles ni estructuras metálicas.
- Reportar cualquier incidente al 9-1-1.
Con el inicio de la estación lluviosa, estos eventos se volverán más frecuentes. La prevención y el conocimiento sobre estos fenómenos son claves para minimizar los riesgos.


