La noticia sacudió al periodismo deportivo internacional. El pasado sábado 17 de enero falleció Guillermo Salatino, una de las figuras más respetadas y queridas en la cobertura del tenis, con una trayectoria que dejó huella durante décadas en los principales torneos del mundo.
El deceso, confirmado por medios internacionales este martes, ocurrió en Argentina y, según los reportes preliminares, se habría producido a raíz de un paro cardíaco previo a una intervención quirúrgica de cadera. Salatino tenía 80 años.
Más allá de la noticia en sí, la partida de Salatino representa el cierre de una etapa clave para el periodismo deportivo especializado. Su nombre estuvo ligado durante más de cuatro décadas a la narración, el análisis y la contextualización del tenis de alto nivel, en una época donde la figura del periodista experto era sinónimo de credibilidad y profundidad.
Durante su carrera, cubrió 147 torneos de Grand Slam, una cifra que da cuenta no solo de su experiencia, sino también de la constancia y la pasión con la que siguió el circuito internacional. Desde las canchas de polvo de ladrillo hasta los escenarios más emblemáticos del tenis mundial, su voz fue referencia obligada para audiencias de habla hispana.
Su trabajo se extendió por reconocidos medios de comunicación como Radio Continental y Fox Sports, espacios desde donde construyó un estilo sobrio, informado y respetuoso, muy valorado tanto por colegas como por deportistas. Además de su labor en medios, ocupó el cargo de vicepresidente del Comité de Prensa de la Federación Internacional de Tenis, un rol que refleja el reconocimiento institucional que alcanzó dentro del deporte.
En años recientes, específicamente en 2022, Salatino había anunciado que reduciría sus viajes debido a temas de salud. Sin embargo, nunca se apartó del todo del análisis deportivo ni de su vínculo con el tenis, disciplina que siguió de cerca hasta el final, manteniéndose como una voz autorizada y consultada.
Su fallecimiento genera numerosas reacciones en el ámbito deportivo internacional y reaviva el valor del periodismo especializado, aquel que se construye con años de cancha, contexto histórico y una relación profunda con el deporte que se narra.


